domingo, 15 de junio de 2014

En el "Valle del Regalo". Sotillo de la Adrada, 15 de junio de 2014

Sotillo de la Adrada, en el curso alto del río Tiétar, celebra la fiesta de la Trinidad, y lo hace con una novillada organizada por Espectáculos Taurinos y Gestión, S.L. (o lo que es lo mismo, Mariano Jiménez), con los núñez de Alcurrucén y tres novilleros nuevos en la plaza: el alicantino Borja Álvarez, "triunfador del Valle del Tiétar 2013", el valenciano de Algemesí, Jorge Expósito, que lo es de las "Fallas 2014", y el onubense del Trigueros (territorio Cuadri), David de Miranda, "novillero revelación 2014", según reza el cartel anunciador.

En Sotillo de la Adrada no se escatiman los trofeos. David de Miranda, lleno de despojos

El aficionado, de nuevo bien acompañado, se acerca a la localidad abulense, confiado en que la novillada de los Lozanos al menos tenga seriedad en la presentación. No le parecen ni caros ni baratos los billetes: general de sombra, 18 euros; de sol, 15, pero aplaude el precio reducido para jóvenes y gratis para niños. Y tuerce el gesto cuando comprueba que tampoco se facilita programa de mano, y la información se reduce a la que ofrece la tablilla anunciadora con los datos de los novillos. La tarde es calurosa, soleada y sopla viento de poniente.

Como la plaza de toros de El Tiemblo, el Coso de El Teso es de obra, sin callejón, pero el ruedo no es circular sino poligonal. Sobre los toriles hay una meseta donde se sitúan los picadores y algunas personas que se surten de bebidas en el bar adyacente, desde donde puede verse el desarrollo del festejo al tiempo que se alivia la sed. Por allí ve al ganadero, José Luis Lozano, con sombrero y almohadilla en ristre. En la baranda de esa meseta, unas pancartas señalan la presencia de seguidores del alicantino y del valenciano. Las misses se sientan, con mantilla blanca, en la primera fila de tendido, y el alcalde, con bastón y todo, preside desde el único palco. La banda de música, a las órdenes del director, don Miguel Ángel Santayana, desfila al inicio por el ruedo y después ocupa su lugar sobre la Puerta Grande, que es también la de Arrastre. 

El primer novillo es terciado y vareado, y al aficionado le parece muy poca cosa. Mete la cabeza en el capote de Borja Álvarez, aunque sin fijeza. Tras un picotacito, el diestro intenta lucirse con unas chicuelinas. No plantea problemas en palos ni a Pedro Mariscal en la brega, ni a los rehileteros, y acomete al alicantino antes de que pueda brindar al público, resolviendo bien Borja la papeleta, montera en mano con la mejor tanda de naturales de toda la faena. Baja la calidad en otras dos tandas en que se acorta el recorrido y los pases se amontonan, para precipitarse a la nada cuando el animalito se quedó parado. Basta una delantera honda para que las mulillas arrastren al utrero.

Tampoco tiene remate alguno el segundo, que se deja hacer, pero a Jorge Expósito se le vislumbra verde con el percal. El novillo entra por dentro al caballo, y al de aúpa no le tiembla el pulso con la vara larga. Vuelven a meterlo al relance en un segundo breve encuentro. David de Miranda se luce en un quite por tafalleras. No se salva nadie en el segundo tercio, uno por hacer una desastrosa brega a base de zapatizallos y enganchones, y los otros por el recurso sobaquillero para dejar los rehiletes. El valenciano tiene un estilo amanoletado, muy vertical de postura e inicios por estatuarios y manoletinas de remate. El novillo es tardo, pero cuando arranca lo hace con fuerza. Al aficionado le parerce mejor el toreo de muleta que de capote del de Algemesí. Con el estoque está de pena: 7 pinchazos, una estocada caída y trasera y un golpe de cruceta.

Cuando sale el tercero, el aficionado se arrepiente de haber dejado una fiesta de amigos para venir a Sotillo, porque el novillo es aún más abecerrado que sus hermanos. David de Miranda, con el capote de Talavante, no lo lancea bien. Apenas lo pican y el andaluz hace un lucido quite con el capote a la espalda. El de brega realiza una buena labor, pero no pude evitar que el animal busque refugio en el muro. Requiere los pares al sesgo, pero esto ya no se estila. El aficionado hace memoria y cree que al último que ha visto este recurso fue a David Adalid en el otoño de 2012 en Las Ventas. Por cierto que el de San Martín de Valdeiglesias presenciaba el festejo en el tendido. El de Trigueros sabe aprovechar las querencias del novillo, y plantea la faena en los adentros, firmes los pies y pasándose cerca a un novillo que humilla y transmite. Pinchó dos veces antes de cobrar una estocada desprendida.

El cuarto es un novillo más cuajado, pero no muy en el tipo del encaste. Sale defendiéndose en capote. Empujó en la primera vara, pero con la cara alta, siendo más breve el encuentro en la segunda. Para competir con la cuadrilla de Expósito, la de Borja Álvarez protagoniza un lamentable tercio de palos, y el presidente se lo premia permitiendo el  cambiode tercio con solo tres palos. El manso se va a su querencia de toriles, después embiste tarde y frenado o, como dicen algunos revisteros modernos, agarrado al terreno. No bastó la estocada honda, delantera, tendida y atravesada, y necesita cinco golpes de descabello, entre sonoros mugidos, para despenar al de Alcurrucén. Por su cuenta da una vuelta al ruedo, entre la complacencia del personal.

El quinto, de cuerna acapachada, sí le parece en tipo al aficionado. No luce codicia en los primeros lances de Expósito. Entra al relance al caballo, el piquero quiere cuidarlo, pero el novillo le busca las vueltas y empujando por delante le derriba. De nuevo entra al relance, y el varilarguero no se venga, y ni siquiera consigue clavar bien la puya. David de Miranda hace un quite por gaoneras, echándose el capote a la espalda con el primer lance. El carácater huidizo del novillo hace pasar fatigas a Roberto Ortega en la brega, a quien no vendría mal algo de dieta. Tiene mucho cuidado el valenciano con su montera y la lleva al burladero después de brindar al respetable. Con el mismo concepto que en su anterior faena, da más profundidad a los pases, pero el novillo sigue buscando la salida en toriles. Esta vez acertó a meter el acero, pero el estoque quedó pasado y caído, para terminar con la cruceta. La oreja de premio es verbenera.

También considera el aficionado que el sexto responde al fenotipo de su encaste, pero no haga el lector mucho caso. Mete bien la cara en el saludo, que el andaluz remata con una buena media. Acomete al peto con la cara alta y cierto genio, repuchándose. Vuelve David de Miranda a recurrir a las tafalleras, un lance que no conviene repetir en la misma tarde. El primero de la cuadrilla clava los pares a la media vuelta. La faena de muleta vuelve a ser firme, sin alivios, sorteando los problemas del calamocheo del novillo, y rematando con airosos cambios de manos y pases de pecho. Concluye con bernadinas y una estocada tendida. El usía no se anda por las ramas y concede las dos orejas y el rabo, y al aficionado le parece un despropósito.

El aficionado hace repaso mental al final del festejo. Cree que Borja Álvarez, al que ya había visto en Cadalso de los Vidrios, no le quedará en la memoria; que Jorge Expósito tiene personalidad, pero necesita mucho más rodaje; y que David de Miranda puede tener recorrido si mantiene la firmeza que ha demostrado. Recomendaría a los subalternos que den oportunidades a otros que tengan más afición. Lamenta la pésima presentación de los tres primeros novillos y valora como manso el encierro, hecha salvedad del último de la tarde. Considera que a nadie beneficia tanta benevolencia del público y tanta magnanimidad del palco. Visto lo visto, el “Valle del Terror” pasará pronto a llamarse “Valle del Regalo”, y el aficionado se aleja rumiando no volver a la plaza de toros de Sotillo, si algo no cambia.

Cuadro de puntuación de la novillada de Alcurrucén
(Cada aspecto está puntuado de 0 a 5, y la nota media es ponderada,
 al no tener todos los aspectos el mismo peso en la puntuación)


Fila para retratarse en taquilla

Cartel anunciador con las fotografías de tres novillos, aunque "Elegante" no se dejó ver

La banda de música, al mando del maestro Santayana

Los novilleros, desmonterados

En Sotillo solo pintan una raya

Se pasa en el cuarteo a "Maestrito"

Borja Álvarez remata con el de pecho una tanda de naturales improvisada

Véase el tamaño del primero de la tarde

Tanto tapan al segundo que ni se le ve

Quite de David de Miranda a "Extravagante"

Roberto Ortega está peleado con la pureza... y con la estética

Desparrame de banderillas

Manoletina de cierre de faena de Jorge Expósito

Media de David de Miranda en el saludo al tercero

"Pocas Luces" humilla en la embestida al peto

El de Trigueros, preparado para un lance con el capote a la espalda

Y si lo hace así, ¿por qué no cobra la mitad?

David de Miranda cita en la querencia del manso,...

... pero pinchó en la suerte suprema

Borja Álvarez lancea por verónicas al cuarto, cargando la suerte

El mono y la sombra del puyazo

Ni siquiera clavó una, tiró las dos al suelo y buscó el refugio. Cobra lo mismo que si hubiera puesto el par

"Carasucio", refugado en toriles, el mayoral en el burladero de la Policía, y el policía en el de Enfermería.
Juanito se asoma a mirar cómo nadie está donde debe

David Adalid se fuma un pitillo

Secuencia del tumbo que dio el quinto. Repárese en la reacción de los espectadores de la primera fila

Un par de sobaquillo a "Cascabel". Se usó y abusó de este estilo en la tarde

Pase del celeste imperio, de guardabarrera, estatuario o ayudado por alto. Elijan

Tablilla anunciadora del mejor novillo

Elegante media de David de Miranda al sexto

El de Alcurrucén empuja con la cara muy alta

¿Dije algo antes de la estética?

Remate con desdén

Estocada, sorteando la arrancada de "Sultanato"

Aportación a la causa

4 comentarios:

Miguel Moreno González dijo...

He disfrutado leyendo estas dos últimas crónicas tuyas. Amenas, didácticas, bien ilustradas y mejor interpretadas con tu prosa castellana. Por cierto, que cada vez le das mejor al "gatillo" de la máquina de daguerrotipos. O así me lo parece a mi. Muy bonito, si señor. Esto que haces tú es digno de admiración y ha de ser de justo reconocimiento por parte de los avezados taurinos "románticos".
Enhorabuena y un fuerte abrazo pleno de admiración.

cadahalseño dijo...

Muchas gracias, Miguel, por tus ánimos y por tu amistad. Lo de la máquina, simplemente es que hay mayor cercanía en los tendidos de estas plazas pequeñas que desde la grada de Las Ventas. Solo eso, porque mi impericia con la dichosa máquina es prodigiosa. Un fuerte abrazo.

Afición corucha dijo...

Cada vez quedan menos aficionados y abunda el publico festivalero.
Pasan en todos los sitios, incluso en mi pueblo. El publico de la corrida de Pablo Mayoral orejero y el día de Fraile pudiste ver el cambio.
Saludos y enhorabuena por contarnos lo que paso en realidad, no me fio de los portales taurinos.
Saludos¡

cadahalseño dijo...

Es cierto que cada vez queda menos exigencia, pero no solo en los pueblos. Las Ventas es un ejemplo también.
Un cordial saludo

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