sábado, 19 de agosto de 2017

Colombo y Pacheco triunfan con un buen encierro de San Román. Escalona, 19 de agosto de 2017

Escalona fue una importante villa durante la Edad Media, a la que el rey Alfonso VII concedió Fuero, con un importante castillo que fue de don Álvaro de Luna y de los Marqueses de Villena. También en la primera mitad del siglo XX tuvo plaza construida por un empresario local, Longinos Montero, donde perdió la vida el novillero de Portillo, Pedro Montes. La evolución de la historia del pueblo y el castillo han ido por los mismos derroteros que las fiestas de toros que allí se celebran, reducidas en 2017 a una becerrada y una novillada picada en una pequeña plaza portátil situada a la salida del pueblo, en la carretera de Aldeancabo.

Novilleros y mayoral salen sin pisar el ruedo

Al aficionado no le retiene ni la hora de la siesta ni el termómetro que marca 34º, y se encamina a Escalona al reclamo de un cartel de novillada picada, con dos de los novilleros que han conseguido el premio Racimo de Oro de Cadalso de los Vidrios en las últimas ediciones: el venezolano afincado precisamente en Escalona, Jesús Enrique Colombo, y el linense Miguel Ángel Pacheco. Completan el cartel la ganadería abulense de Antonio San Román, encastada en Torrestrella según reza la ficha de la Unión, y el francés Yannis 'El Adoureño'.

Con sol de 37º, y sin moscas, se inicia con retraso el paseíllo en una plaza de reducido aforo, que prácticamente se llena con un variopinto paisanaje que refleja fielmente el carácter popular de los toros en España.

Además de lo ya dicho sobre Colombo, no cabe duda de que 2017 ha supuesto su consagración en el escalafón, y su actuación esta tarde en Escalona no cabe duda de que lo ha refrendado. El aficionado ha tenido ocasiónde ver al venezolano en varias novilladas y comprueba cómo ha crecido desde sus inicios. Mantiene la espectacularidad en banderillas, con su contundencia habitual, y eso llega mucho a los tendidos, pero la suerte resulta demasiado movida y los pares se clavan pasados. Así sucede en ldos dos tercios que protagoniza, en los que destaca un segundo par al cuarto de la tarde dejándolo llegar y clavando en la cara. Bueno el manejo del capote y mucha firmeza y seguridad con la muleta, especialmente en el cuarto, un novillo que demanda dominio, con el que está fácil y sobrado, superando incluso un par de coladas por el pitón izquierdo. El aficionado piensa que ese novillo en manos menos expertas hubiera hecho sudar al novillero. Con el acero demuestra esa etiqueta de estoqueador, dehando una honda al primero y un estoconazo que hace caer patas arriba al cuarto.

Miguel Ángel Pacheco es un novillero andaluz que parece castellano con su toreo serio y clásico. Juega bien los brazos con el capote, con los pies quietos, en el saludo del segundo y fija la atención del público con un saludo de rodillas al quinto. Entiende muy bien al segundo, que había sido muy bien picado y había puesto en dificultades a Cerrato con las banderillas, con una faena inteligente, colocándose en su sitio y dejando la muleta en la cara para corregir cierta falta de fijeza del novillo, ligando con toques precisos y temple con la derecha, liquidándolo de gran estocada. El quinto es un novillo manso en todos los tercios, que impide cualquier lucimiento, y al que de nuevo mata de buena estocada.

Yannis 'El Adoureño' se encuentra con un lote con dificultades que dejan en evidencia la natural falta de oficio en quien se encuentra en etapa de formación. El tercero de la tarde es un novillo exigente que poco a poco se hace el amo, sin que los intentos del francés por dominarlo tuvieran resultado. El sexto sale con evidentes problemas de apoyo en las patas, que puede suplir en parte por su casta. Lástima de esa lesión, porque el novillo apunta bravura noble. Yannis con la muleta anda un poco eléctrico y sin acoplarse a la enclasada embestida del utrero. No está acertado con el estoque ni con la cruceta en el tercero y sale lanzado de cabeza al pinchar al sexto, quedando conmocionado en el suelo, a pesar d e lo cual conseguiría pasaportar al bicho con una estocada eficaz. Destacan dos hombres de su cuadrilla: el Ruso y Mario Campillo.

La novillada de San Román, nada afilada de pitones, es buena en general. Cumplen en varas, si bien asistimos de nuevo al triste espectáculo del monopuyazo. Mejores para los coletas, primero y segundo, complicado el tercero, geniudo el cuarto, manso sin paliativos el quinto, aunque sacara el fondo de casta en las ansias de la muerte, y encastado el sexto, aunque lamentablemente lesionado de salida.

La tarde ha resultado entretenida y no tan calurosa como amenazaba, y el aficionado, junto con el matrimonio amigo, se apresura a coger el coche para disfrutar de un extraordinario concierto de José Juián Frontal en otra plaza de otros, esta vez la de Cadalso de los Vidrios.

Cuadro de puntuación de la novillada de Antonio San Román


LA TARDE  EN IMÁGENES
Orden de inicio. El pañuelo no dejaría de asomar en toda la tarde

Pacheco y El Adoureño, nuevos en Escalona

Jesús Enrique Colombo

Primero de la tarde, con una herida cerca de la penca

El venezolano recibiendo al de San Román

Primera y única vara, sin emplearse

Los arpones quedan clavados en el lado contrario

Derechazo templado y ajustado

Miguel Ángel Pacheco

Segundo de la tarde

Delantal en los medios



Natural...

...pase de pecho...

...y estocada en todo lo alto

El Adoureño

El tercero bajando por la rampa desde el camión

Saludo del francés



Par de sobaquillo

El natural...

...y el revolcón

Esperando a Colombo

Cuarto de la tarde



Quite por chicuelinas

Par dejando llegar al novillo

Buen natural de Jesús Enrique

Las guapas le entregan las orejas y el rabo

Cadalseño por Escalona

Quinto de la tarde y segundo de Pacheco

Larga afarolada de recibo



Brindis a descamisados

De nuevo el linense de rodillas

Un pequeño susto

Pacheco pasea las dos orejas por segunda vez en la tarde

Último novillo de la tarde

Aprietos para Yannis

Del pinchazo salió rebotado...

...y milagrosamente ileso

Cadalseña fan de Colombo

La 'dolorosa'

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Me corto la coleta

Puede parecer pretencioso servirme de esta frase, reservada para los que del enfrentamiento con el toro han hecho su oficio, pero permítase...