miércoles, 29 de febrero de 2012

Se nos fue una referencia, pero, sobre todo, un amigo: Damián Gil


Nunca te oí murmurar de nadie, ninguna queja amarga y, seguro, tenías razones para haberlas largado. Siempre una sonrisa para todos, una palabra amable, un favor.

Y, sin embargo, la mala suerte nunca se cansó de perseguirte, hasta que en mala hora acertó, por la espalda, como un toro malaje.

Se me ha ido un profesor del mundo del toro, un maestro de la vida, un amigo, pero, sobre todo, un hombre bueno, uno de los grandes.

Pero sé que volveré a mirar cada tarde de toros a las escaleras del 9 bajo, con la esperanza de que hayas vuelto a las Ventas. Esperaré que el coche que se acerca en cualquier calle de Cadalso se pare a mi lado, bajes la ventanilla y me saludes sonriendo, como siempre: "¿Qué pasa, torero?"

Y es que me resisto a aceptar que cada día nos estemos quedando más solos.

Enlaces:

http://www.mundotoro.com/noticia/fallece-el-fotografo-damian-gil/90824

http://www.burladero.com/inicio/masnoticias/025501/fallece/fotografo/damian/gil

http://www.mundoestribo.com/noticias/noticia.aspx?value=90824

http://zorrocorredero.blogspot.com/2012/02/damian-gil-fotografo-de-nuestra-alma.html

http://www.burladero.com/inicio/025531/damian/gil/fotografo/alma/cadalsena

http://largacambiada.blogspot.com/2012/02/uno-de-los-nuestros-damian-gil.html

http://elredondeltaurino.blogspot.com/2012/02/ha-fallecido-damian-gil-fotografo.html

http://www.enriqueromero.tv/blog/?p=33263

http://www.opinionytoros.com/noticias.php?Id=36075

http://www.tonymonton.net/sotosalbosvive/2012/02/a-damian-gil-fotografo-de-nuestra-alma-cadalsena.html

martes, 24 de enero de 2012

Epifanio "Mozo": un picador de época (y II)

Unos días después volví a la casa de Mozo. Esta vez me recibió su hija.

Retomamos la conversación, sentados en los mismos asientos.

Aranjuez. 1983

M.- Hoy tengo prisa porque tengo que ir a una comida, que me lo han pedido. El otro día hablamos de Picasso. Te voy a contar el festival que organizó en Francia.

Imagen tomada del blog "Los toros con Agustín Hervás"

C.- Soy todo oídos.

M.- Hay un río que hacía frontera entre la Francia taurina y la antitaurina. Se organizó en un pueblo pequeño, Vallauris, donde vivía el barbero de Picasso, que era de Buitrago, en cuya casa nos vestimos. La plaza era portátil. Era tierra prohibida. Picasso cumplía 80 años, y le dieron un homenaje internacional; había banderas suspendidas de globos en el aire. El festival debió de ocurrírsele a Luis Miguel, en connivencia con el gobierno de Franco. Se llevaron dos novillos para Domingo Ortega y otros dos para Luis Miguel. Las gendarmes se negaban a autorizar la corrida, pero las influencias de Picasso consiguieron que se permitiera, aunque sin sangre. Por ese motivo no podía haber picadores. Así que la policía nos tomó la filiación, y trataron de impedir que salieran los caballos. Yo salí en el primer novillo de Luis Miguel, con Picasso de presidente en el palco, y a su lado su mujer Jacqueline y  Lucía Bosé. La entrada era gratis y la plaza se llenó, y eso que agrandaron el ruedo. Cuando llegó la hora de matar, que se había prohibido tajantemente, Luis Miguel miró a Picasso y éste hizo el gesto del César, con el pulgar hacia abajo, ordenando la muerte del toro. Yo, que por aquel entonces estaba en la cuadrilla de El Viti, fui citado por un juzgado francés; se lo dije a Luis Miguel, porque mi problema no era que si no me presentaba no me dejasen entrar en Francia a ejercer mi oficio, sino que no me dejaran salir. Luis Miguel contestó que se lo llevaría a su administrador, don Servando, éste se lo mandó a Picasso, y nunca más me volvieron a molestar con este tema. Esto fue en octubre o noviembre de 1961.

Carteles picassianos de toros de Vallauris 1957 - 1960

C.- Sí que tenía mano Picasso en Francia, sí. Bueno, cuénteme qué es para usted picar a un toro.

M.- Picar un toro es la misma esencia del toreo, porque es lo que va a permitir torear al torero, que es el protagonista. Yo no quiero palmas para mí y pitos para mi torero. Prefiero que me piten a mí y aplaudan a mi torero, porque es la forma en que volveremos a esa plaza a torear.

Echando la vara en una corrida concurso. Valladolid, 12/05/1984.

C.- Si le parece, pasemos a los aspectos técnicos. Empecemos por la puya. ¿En qué ha cambiado?

M.- No mucho; la puya tenía un encordelado con 29 líneas de pirámide y hoy tiene 27. A América había que llevar las puyas, selladas y precintadas, y el encordelado había que cambiárselo por las noches (me enseña el ovillo que aún guarda).

C.- ¿Tiene que ser especial la vara?

M.- Bueno, para empezar, la mejor madera para la vara es la de haya. La vara empieza con una longitud de 2,5 metros y luego va bajando a medida que se rompe. Las hay con “muerte”, pero a mi me gustaban derechas, con poca muerte. En cada plaza, la vara que me gustaba la señalaba con una etiqueta, que ponía: “Mozo”. Con las varas rectas es más fácil el marronazo. La policía miraba si el filo de la pirámide estaba hacia abajo, porque consideraban que podía producir el rasgado de la piel. Pero yo nunca vi la diferencia. Hubo una puya con farolillo, que le tocó a Rafael Llorente en Madrid, en sustitución de la arandela; y que la quitaron. Fue hacia mil novecientos cuarenta y tantos.

En el patio de caballos. 1985

C.- ¿Qué más diferencias había en caballos y petos?

M.- Los petos eran de lona y algodón y pesaban menos que ahora. Los aparejos no han cambiado. Ahora, como los caballos duran más tiempo, están mejor domados. Una vez, un caballo no me obedeció y le taladré la oreja para señalar que no podía ser utilizado.

C.- Y de los toros ¿qué me dice?

M.- A todos los toros de entonces había que picarlos, aunque eran más chicos que los de ahora. Antes el torero decía al picador: “dale”. Ahora: “cuídale”. Había una ganadero, Prieto de la Cal, que daba 500 pesetas de propina por corrida y no se quejaba de que la dieran leña. Ahora sobran kilos y el paripé de muchas tardes. Antes, de 60 toros, 45 salían fuertes.


Mozo en el tendido de Cadalso de los Vidrios en 2010
Foto de Rafa Carlevaris

C.- ¿Cómo ha de ejecutarse la suerte? Porque desde que Atienza inventó la carioca...

M.- La carioca no la inventó Miguel Atienza. Se inventó cuando apareció el peto, porque antes era imposible. En cuanto a la ejecución, lo primero es que te pongan bien en suerte al toro en la raya. Por cierto que lo de las dos rayas, que promovió Domingo Ortega, es sólo algo vistoso. A mí siempre me ha gustado que me lo pongan “delantero” para que se arranque al estribo. Después, para frenar al toro hay que echarle larga la vara; esto hace que en ocasiones se te queme la palma de la mano. Sabes que has hecho diana cuando la sangre sale por delante y no por atrás. El sitio es donde acaba la cruz y nace el morrillo, más arrimadito al morrillo que a la cruz. Es donde el toro mejor descuelga. Por eso me pedían “dale delantero, vamos a ahormarle”. Si clavaba en la yema, ahormaba al toro y no era necesario un segundo puyazo, porque hacía mucha sangre. A propósito, recuerdo en 1946 una corrida con Rafael Ortega en Algeciras, sin callejón, con toros de Pablo Romero, que di un puyazo en la yema, y rápido Domingo Dominguín, que era el apoderado, dijo “cambia, cambia”. Y si les das un puyazo fuerte, los toros se mean en hilo.

En burladero de callejón, Cenicientos, 2011. Foto de Rafa Carlevaris

C.- A los picadores no se les aplaude normalmente...

M.- A mí en una corrida en Madrid con El Viti, uno de Pablo Romero se llevó enhebrada una puya, y no había manera de quitársela. Hice que volvieran a ponerle en suerte, tiré la segunda vara y agarré la primera, la di un pequeño giro para que se soltara y fui muy ovacionado.

C.- ¿Qué ganaderías ponen más dificultades a los picadores?

M.- En mi época las de Pablo Romero, Conde la Corte, Isaias y Tulio Vázquez, Samuel Flores, Prieto de la Cal, que tenían la piel áspera, Miura, que la tenían fina... Los de Buendía eran chicos pero con picante, le iban bien a Arruza, por su toreo movido, y a Camino que los hacía una faena breve, sin dejarlos pensar. Y los Palhas, que eran toros de tres puyazos. Recuerdo uno de Palha en Oviedo que, con el palo metido, me derribó.

C.- Usted no tuvo ninguna cogida, pero sí alguna fractura.

M.- Sí, tuve una cogida, pero en el callejón de la plaza de Cali cuando un toro saltó la barrera. Y me fracturé la pelvis en Madrid, al caerme p’adelante en el patio de caballos y topar con la “perilla” de la montura. Fue en la Feria de San Isidro de 1977, iba con Macandro, y tuve el récord de permanencia hospitalizado en el sanatorio de Toreros: desde el 14 de mayo hasta el 19 de agosto. Precisamente, en la operación que me hicieron me pusieron un hilo metálico, que me pitó en el arco detector cuando fuimos a ver a Alfonso Guerra a su despacho, yo como representante del Sindicato de Picadores, para pedir una rebaja de los impuestos de las novilladas. No nos dio ni buenas palabras.

C.- ¿Le habría gustado que sus hijos hubieran sido picadores o toreros?

M.- Ni mis hijos, ni mis sobrinos han continuado la dinastía. Yo no animé nunca a mi hijo, pero si hubiera sido picador lo que habría deseado es que lo fuera de verdad. Porque una cosa es ser torero y otra tener carnet de torero. Un día, un amigo de Quismondo me dijo: “te saliste con la tuya, siempre dijiste que si no valías, que te matara un toro”. Pero eso sí, si yo volviera a nacer, no dudaría en volver a ser picador.

Miró el reloj, se levantó y me propuso tomar una caña en el bar de al lado de su casa, antes de partir para su compromiso.

M.- Mira, este cuadro me lo regalaron en el homenaje que nos dieron el 15/11/1985, unos días después de mi retirada en Alicante, a mi hermano Mariano y a mí en el hotel Victoria. Esta casa la compré cuando estaba con El Viti. La anterior estaba en Legazpi y desde allí iba a torear en calesa con los demás de la cuadrilla, enfrentados tres a tres, y no veas qué calor se pasaba en verano, porque además había días que echábamos más de dos horas en el recorrido.

Han sido cuarenta años de profesión, cientos de miles de kilómetros por tierra, mar y aire, más de tres mil corridas cotizadas al Montepío de Toreros, que no pueden resumirse en cinco folios. Esto es solo una pequeña muestra de la historia de Mozo, el decano de los picadores, un joven de 90 años que sigue abonado en la plaza de toros de Las Ventas, y a quien puede verse en los cosos de muchos pueblos de los alrededores, o en la zona de Ventas, cualquier día, charlando con sus amigos, con caña y tapa, o echando la partida diaria.

Gracias y hasta la próxima, Epifanio.


La foto de Mozo es de LUPIMON y corresponde a una corrida de toros en Cadalso el 14/09/2008.

Enlace: Mozo en opinión de Pepe Dominguín, en su libro "Mi gente" (tomado de la página web Escena Taurina):

“El Mozo” es para todos nosotros un ser especial, fuera de seria. Aún duraba la Guerra Civil, cuando un día, contaría por entonces unos 17 años, se presentó en “La Compaza” demandando trabajo. La abuela Pilar le dio un trabajo eventual en la Gañania. “El Mozo” era corpulento, fuerte, serio y callado. Trabajador y honesto a carta cabal. Cuando regresamos de Lisboa ya llevaba unos meses en estos menesteres y allí siguió cuando terminó la contienda y nos iniciábamos como toreros. “El Mozo”, aparte de otras muchas cosas, se encargaba de despertarnos al ser de día, apareciendo en la cocina abrazado a una cepa de encina, de cerca de 100 kilos de peso, que ponía sin gran esfuerzo sobre los rescoldos de ascuadriles del día anterior, que calentaban las tarinas próximas, donde sobre las tablas dormíamos Miguel y yo.

Su corpachón era demasiado abundante en tala y anchuras como para pensar en embutirse en el traje de torear de un hombre de a pie. Y “El Mozo”, con nuestro consejo decidió hacerse picador. Que fuerza y potencia no le fallarían. “El Mozo”, a estas alturas, no había visto en su vida un toro bravo, como no fuese en las revistas taurinas, que fue casi la carretilla todo, yo le enseñe a leer.

En los meses de temporada comenzó su aprendizaje. Primero como mozo de cuadra y después como picador de reserva a las órdenes de Veneno y Salcedo, que alquilaban a las empresas los caballos para picar. Poco a poco fue haciéndose al manejo de las monturas, de las puyas y de petos y también se hizo ducho en caídas y golpetazos, donde a veces las babas de los toros se le acercaban calientes y verdosas a su propia cara.

Cuando cesaba la temporada regresaba a “La Companza” para hacer lo que hiciese falta, pues tanto se le daba hacer una cochura de pan, cavar la viña, echar unos surcos, como en las fechas de la matanza destrozar un guarro, amasar y embutir los chorizos o apilar los jamones después de salados.

“EL Mozo” hacia todo y todo lo hacía bien. Luego iría integrando su familia a nuestra casa, hasta convertirlos en parentela creciente y querida.

Cuando “El Mozo” cumplío los largos días de aprendizaje, toreo conmigo y después pasó a la cuadrilla de Luis Miguel. Para entonces ya era “El Mozo”, Epifanio Rubio Borox, un gran picador y además fundador de una dinastía de varilargueros, todos buenos profesionales, pues, sus hermanos, tanto Mariano como “Chiquillín”, se despidieron del azadón, la pala y la vida campesina para integrarse en las relucientes y vistosas cuadrillas de lidiadores de reses bravas.

“El Mozo” ha sido en el largo curso de nuestra azarosa vida el primero en alegrarse con nuestras venturas y el último en abandonar nuestros pesares, y su impotente presencia humana, silenciosa, cabal y amiga, ha sido testigo entrañable de nuestro pequeño y apretado mundo familiar.

viernes, 20 de enero de 2012

Epifanio "Mozo": un picador de época (I)

Un jovencísimo Mozo en Madrid, 1946

Había quedado con él una semana antes. Empezaba el otoño de 2010. Me abrió la puerta de su casa una gentil empleada que, sin dilación y a través del típico pasillo de los pisos de los años cincuenta, me hizo llegar hasta el salón. En seguida, por otra puerta, apareció la inconfundible figura de Mozo.

Siempre erguido, me extiende la mano y me invita a sentarme donde más guste. Elijo acomodo en el sofá. Él lo hace en un sillón.

M.- Tú dirás.

Abro el tomo del Cossío por el apellido Rubio.

C.- Aquí dice, cosa que ya sabía, que usted nació en Nombela el 7 de abril de 1921 y...

Me interrumpe:

M.- Bueno, los del Cossío no me preguntaron nada. Por cierto ¿quieres un café u otra cosa?

C.- No, gracias, ahora no. Vayamos al tema. Todo el mundo le llama “Mozo” ¿Por qué?

M.- A los 3 años ya me llamaban con ese mote, y siempre ha sido así, sin que hubiera ningún antecedente familiar. Hasta mi mujer me llamaba así. No supe que me llamaba Epifanio hasta que me alisté para la mili. Después, también llamaron “Mozos”, cuando siguieron mis pasos como picadores, a mis hermanos Mariano y Ladislao; bueno, a este le conocieron por “Chiquilín”. Éramos seis hermanos, siempre alternados niño y niña, porque se ve que mis padres, Ladislao y Tecla, hacían muy bien los recados.

C.- ¿Qué recuerda de su infancia?

M.- A los 7 años estaba en “El Alamín” (una finca situada entre Villa del Prado y Almorox) cuidando cerdos. Recuerdo la Guerra en Nombela, cuando el jefe de los milicianos ordenó colocar las metralletas y luego se pasó a los nacionales en octubre del 36. En 1937 me empleé en “La Companza” con la madre y el suegro de Domingo Dominguín. El resto de la familia de los Dominguines estaba en Portugal. Al final resulta que he sido picador por un real, porque me fui a trabajar en la viña de “La Companza” por 25 céntimos que me ofrecieron por encima de las 3 pesetas que estaba ganando por varear bellotas en “El Alamín”.

Mozo y su hermano Mariano (de espaldas) 1965

C.- ¿Y cómo se llega a picador desde jornalero del campo?

M.- Cuando los Dominguines llegaron de Portugal oí por primera vez la palabra “picador”; ten en cuenta que en Nombela no había festejos de toros, sólo capeas donde actuaban algunos de la zona, como "el Cacharrero" de Escalona, que luego echaban el guante. Y son ellos los que me dicen que siendo picador podía ganar 400 pesetas. Yo les pregunté, incrédulo: “¿pero de una vez?” porque esa cantidad no la veía yo en varios meses juntos.

C.- Y usted dijo que sí.

M.- Tuve que esperar, porque al acabar la guerra los Dominguines se fueron a América y yo tuve que hacer tres años de mili en Madrid. Para saber lo que era un picador, una tarde me gasté 2 pesetas -cuando me daban dos reales al día en el cuartel- en una entrada de andanada de Las Ventas. Aquello no me pareció tan difícil. Un día, casualmente, me encontré en la estación a la madre de los Dominguines, que me invitó a pasar por su casa de la calle del Príncipe. Allí me reencontré con Pepe y Luis Miguel, que me preguntaron si me atrevía a picar. Yo les respondí que, a salir a la plaza, sí.

El Viti, Chaves Flores, Barajitas y Mozo, rumbo a América en 1963

C.- Y salió.

M.- Bueno, aquello no era como hoy. De hecho, si Corcuera hubiera sido ministro antes que yo picador, no lo habría llegado a ser, porque fue su Reglamento el que quitó la figura del picador de reserva, que es como empecé: fui a una cuadra de caballos y me apunté al Sindicato de Picadores, donde me dieron el certificado de aspirante a picador de reserva. Por entonces, había dos picadores de reserva, además de los seis de las cuadrillas, que se alternaban y daban el primer puyazo de cada toro con los caballos que les asignaban, que solían ser los peores, por lo que cada entrada se saldaba con caída. El aspirante era el noveno picador y a lo más que aspiraba era a hacer el paseíllo. Cuando reuní diez carteles en los que estaba anunciado, firmados por dos picadores, me fui al Sindicato y ya me dieron el carnet de picador de reserva.

C.- Supongo que habría entrenado en el campo.

M.- ¡Qué va! Debuté en Toledo el día del Corpus de 1945 (aunque el Cossío diga el 46), un 22 de junio, con los tres Bienvenidas, ganando 200 pesetas como picador de reserva. Esa fue mi primera vara, ¡sin haber nunca probado en el campo! Tampoco había montado regularmente caballos, aunque sí burros y mulas. Después toreé dos corridas y una novillada en Badajoz, y me volví con 550 pesetas: 200 por corrida y 150 por la novillada.

C.- Eso era una fortuna para usted, ¿no?

M.- Eso no fue todo. Después, en septiembre, toreé con los tres Dominguines en Mora de Toledo, en un festejo picado, que habían montado para que Domingo pudiera seguir presidiendo el Sindicato de Toreros, y nos invitó a cenar a toda la cuadrilla en “Casa Alberto”, una taberna en la calle Huertas, en frente de la calle del Príncipe (la casa familiar de los Dominguines estaba en el nº 35) y nos dio a cada uno 1.000 pesetas, que es lo que ganaban los del grupo especial. Así que en cuatro meses gané 1.750 pesetas de las del año 1945 y me creí el rey del mundo.

C.- ¿Y ya siguió con los Dominguines?

M.- No, volví a picador de reserva y toreé como agregado en Zaragoza, porque allí no había picadores de reserva. Luis Miguel me dio un préstamo para comprarme el traje de picador, que le devolví con servicios, como llevarles los caballos desde “La Companza” a los lugares donde había carreras de galgos, a las que era tan aficionado. En una ocasión fuimos a Retamares, y vi dos tarifas: una de 10 y otra de 25 pesetas; al no saber, elegí de la de 25, que consistía en que te llevaban hasta el campo un bocadillo y el vino. Luis Miguel me reprochó que hubiera elegido ésa. Así que, al día siguiente, en la Cava Baja, donde me hospedaba, entré en una carnicería y pedí medio kilo de jamón y otro de lomo embuchado, compré unas hogazas de pan, vino y unas naranjas, me lo llevé a Retamares, y triunfé, porque comimos mejor y ahorré dinero, y eso que pagaba el “Estado”, es decir Luis Miguel. A mí Luis Miguel me daba el dinero y nunca me echó cuentas de los pagos.

C.- ¿Siempre estuvo unido a esa familia?

M.- Tres hermanos fueron muy importantes para mí. Pepe Dominguín me enseñó a leer y a escribir, porque nunca fui a la escuela; Luis Miguel me dio trabajo y Domingo mis primeras mil pesetas. Recuerdo que en “La Companza” los tres se jugaban con los criados a las cartas unas puches, o gachas dulces. Si perdían, distraían de la despensa unos botes de leche condensada para hacerlas. Tan unido estuve a la familia que después de morir los cinco hermanos Dominguín, reuní a los nietos, a comer unos huevos con morcilla en “La Alemana”, ya sabes, la de la Plaza de Santa Ana.

C.- Así que aprendió a picar en la plaza.

M.- Bueno, se aprende a caer antes que a picar. Pero hay algo fundamental para picar, que es saber que la pelea con el toro es como con las personas: si uno da un paso atrás, el otro se crece.

Ratón, Mozo y su hermano Chiquilín. Bogotá, 1959.

Le miro por si es hora de ir abreviando, pero Mozo sigue hablando sin dar síntomas de cansancio ni aburrimiento.

C.- ¿No tenía miedo al principio?

M.- No, yo sólo he tenido miedo al fracaso, pero nunca a los toros.

C.- Hábleme de sus muchos viajes a América.

M.- Mi primer viaje a América fue por mar en 1949: 28 días de viaje hasta Perú, que los di por bien empleados sólo por conocer el canal de Panamá, algo grandioso. Me llamó la atención la enorme miseria que había en Perú y las desigualdades sociales; y eso que en aquella época en España el nivel económico era tan bajo que ni siquiera te ponían un terrón de azúcar de más con el café. Al año siguiente hubo un terremoto que destruyó Ambato, en Ecuador, y en aquella época la ayuda internacional no era tan eficaz como ahora. El gobierno español para ayudar a Ecuador habló con Luis Miguel que organizó una corrida en el aeropuerto de Quito, y me encargó que fuera a ver al ministro de Asuntos Exteriores. Imagínate, yo allí en los salones del palacio de la plaza de Santa Cruz, que aún no se me había caído el pelo del campo. Pregunté por el ministro, me llevaron a su despacho y me entregó cuatro cartas y me facilitó un camión con cuatro cajones. Primero, me fui a Salamanca y canjeé las cuatro cartas, sin abrir, por otros tantos toros de Los Moleros, Antonio Pérez, María Montalvo y Atanasio Fernández. Me llevé el camión a Cádiz y, junto con otros tres toros de Gandarias, Prieto de la Cal y Juan Pedro Domecq embarqué rumbo a Caracas. A mitad del camino el capitán del barco me hizo llamar para comunicarme que no le dejaban atracar ni en Venezuela ni en Cuba (donde gobernaba Batista), con la excusa del peligro de contagio de la fiebre aftosa, pero en realidad era la falta de relaciones diplomáticas con USA, que mandaba en toda sudamérica. Al final, y con bastantes días de retraso (tuve que escuchar pitos de los pasajeros cuando se enteraron), atracamos en Curaçao. En Quito la corrida fue tan bien, que al tercer toro ya habían paseado a hombros a los tres matadores (Félix Rodríguez, Pepe y Luis Miguel Dominguín) junto con el embajador de España, entre gritos de ¡Viva la Madre Patria! Se me puso un nudo en el corazón. Al final enterraron en cal viva a los 7 toros, por lo de la fiebre aftosa. También puse la primera vara en la Monumental de Iñaquitos (Quito, Perú), en la inauguración el 05/03/1960.

C.- ¿Cuándo empezó en la cuadrilla de Luis Miguel?

M.- En 1951, a raíz de verme picar un toro de Atanasio en Zaragoza. Antes había estado con Dámaso Gómez y Pepe Dominguín. Luis Miguel y El Viti han sido los dos matadores con los que más tiempo he estado. Los dos fueron muy buenos toreros, muy buenos matadores y muy buena gente. Pero siempre estuve unido a Luis Miguel; cómo sería que un periodista escribió que Luis Miguel no se llevaba un picador a América, sino un criado.

Mozo, Miguel Gil, El Viti y Chaves Flores. Cali, 1966.

C.- ¿Cuándo se casó?

M.- Estuve dos años de novio con Carmen, también de Nombela, y me casé el 18 de octubre de 1952, después de picar en Guadalajara el 16. Cuatro días después de la boda, el 22, me fui para América hasta marzo, de modo que los primeros cinco meses de casado los viví lejos de mi mujer. Al reencontrarnos, ella incluso estaba vergonzosa.

C.- ¿Le acompañaba habitualmente su mujer a la plaza?

M.- (Sonriendo) Creo que nunca me vio picar. La verdad es que el toreo es una profesión que no permite tener la cabeza en otra parte. Se nota cuando algún torero tiene algún tipo de problema. En la feria de Sevilla de 2010 se lo noté a El Cid, y se lo dije a mi hijo: este hombre tiene algún problema. Recuerdo que Paco Camino tuvo dos cogidas cuando se divorció de su mujer mexicana, la hija de Rodolfo Gaona. Además, en agosto y septiembre apenas podía ir por mi casa: se empieza en las Colombinas, Valdepeñas, etc. Franco iba mucho a los toros en La Coruña, San Sebastián, Madrid...

Mozo picando en la plaza de Querétaro. 1964.

C.- Se ha hablado mucho de la relación de Franco con Luis Miguel.

M.- Verás. Sobre 1950 construyeron la placita de toros de “La Companza” donde se dieron muchas fiestas, la mayoría para extranjeros. Incluso llevaban vacas de Antonio Pérez, que luego devolvían. Luis Miguel lo mismo cazaba con Franco que con Picasso en Francia y en Méjico, etc. Rafael Alberti viajaba por Sudamérica como uno más de la familia. Hemingway era más de Ordóñez, porque había conocido a su padre en la guerra. En “Villa Paz”, la finca de Luis Miguel, también se daban fiestas. Una vez fue la hija de Franco con un abrigo de visón. Llegó a haber fiestas de tres soles. Pero allí se arrimaba mucha gente que decían ser amigos de Luis Miguel. A uno de estos me lo encontré en la Gran Vía y al enterarse que no le habían dicho nada de una fiesta, se enfadó; imagina qué clase de amigo.

C.- Los triunfadores siempre tienen “amigos”...

M.- Alrededor de los toreros hay muchos soplapollas. Recuerdo que una vez Luis Miguel toreaba una corrida de Manolo González (que fue aparcero en “El Alamín”), con el que estaba enfadado, y no quiso que los toros brillaran. Un amigo de Manolo González, que tomaba una copa de anís, responsabilizó a los picadores, y Luis Miguel le interrumpió diciendo que el único culpable era él, y le apostó una cena a que la próxima vez cortaba las orejas.

C.- Y las cuadrillas ¿de qué hablaban?

M.- En los viajes por esas carreteras en verano y con gasógeno, lo que se intentaba era dormir, porque si hay que hacer un viaje de Cáceres a Nimes hay que viajar toda la noche.

C.- ¿Qué anécdotas recuerda?

Se queda pensativo, como intentando seleccionar algunas.

M.- Toreé con Cagancho un año por cogida de Luis Miguel, y le llamó para pedirme: “oye, ese mushasho que anda contigo mandamelo para torear una corrida en Ciudad Real” (en las que se quedaron tres toros vivos, uno que tardó mucho en entrar a los corrales, otro que Cagancho dijo que no lo toreaba y el último que no se soltó por falta de luz natural) ¡Qué bien entraba de espaldas  Cagancho en el burladero! En una ocasión un picador no acertaba y dijo Cagancho: “¡a este le das un corcho de alfileres y un barril de aseitunas y no pinsha ni una!” Y tuve que picar el toro porque, de lo contrario, Cagancho dijo que no lo mataba.

Portada de ABC. 3 de octubre de 1952

C.- ¿Estaba usted el día que Luis Miguel picó un toro vestido de luces?

M.- Eso fue en Vistalegre. Me dijo: ¡Échate abajo, Mozo! y puso la primera vara; la segunda, ya piqué yo. Tenía mucha personalidad. Recuerdo una tarde en “La Alemana” cuando Carrasquero, empresario de Maracay, le preguntó: “¿por qué no toreas, matador?” Y respondió: “porque no me pagáis”. Insistió el empresario y le ofreció dos tardes a 25.000 dólares cada una. Pidió 48 horas para pensarlo y terminar aceptando los 50.000 dólares más 5 pasajes de ida y vuelta . Pero preguntó: “¿Y esto quién lo firma?” Y terminó haciéndolo el embajador de Venezuela. No acabó ahí la cosa, porque hubo otras dos en febrero, en Panamá, Guatemala, México,… 16 en total. En Panamá hicimos casi de comadronas, con Domingo Peinado, cuando nació el hijo de Luis Miguel (Miguel Bosé) en un largo parto. En dos de esas corridas (en Medellín y en Palmira) piqué 13 toros. Toreaban Calesero, Luis Miguel y Pablo Lozano. Ir a América era muy rentable, porque de picador se cobraba tres veces más. Allí, en 1971, llegué a torear tres corridas en 18 horas: a las 9 de la noche en Bucaramanga, a las 12 de la mañana en Bogotá y a las 4 de la tarde en Medellín. También toreé en menos de 24 horas en España y América: fue en 1972, yendo con Ruiz Miguel, primero en Plasencia por la tarde y después en Quito por la mañana del día siguiente.

C.- Usted anduvo con varios matadores: Dámaso Gómez, Domingo Ortega, Cagancho, los tres Dominguines, Julio Pérez “Vito”, el mejicano Jesús Córdoba, Antonio Rubio, Macandro, doce años con El Viti, Pedrés, Palomo, Ordóñez, Jumillano, Litri, Palomar, con el que precisamente picó el sexto toro de la llamada “corrida del siglo” en 1982, Curro Vázquez, Roberto Serrano...

M.- Sí, por diversas circunstancias. Por ejemplo, en 1955 los militares no le dejaron torear a Ordóñez, y me fui con Jumillano a Madrid y con Litri a Valencia. Por haber ido con tantos matadores, la gente me pregunta: “¿Tan malo es usted que todos le echaban o tan bueno que todos le querían?”

El joyero Bonilla, El Viti, Chaves Flores y Mozo. Méjico, 1968.

C.- Con una carrera tan dilatada, de 40 temporadas, habrá tenido muchos malos momentos.

M.- El peor apuro de mi vida fue en 1971, estando con El Viti. El empresario de Alicante, Luis Alegre, le hizo torear a Luis Miguel para dar la alternativa a Manzanares, con El Viti de testigo; y Luis Miguel me pidió llevarme de picador. En Madrid se lo dije a El Viti, delante de su mujer, y no me dio permiso. Acepté la decisión de El Viti, y Luis Miguel y los de alrededor se enfadaron. Al llegar a la plaza, me dije: “¡de cobardes no se ha escrito na, hay que echarle dos cojones!” Y fui directamente a saludar a Luis Miguel, y nos dimos un abrazo y dos besos. Pero me llevé bien con todos los matadores con los que actué.

Mozo picando en Manizales. 1965.

C.- ¿Tuvo muchos problemas con la autoridad?

M.- Algunos. Las denuncias las pagaban Luis Miguel y El Viti. Cuando me contraté con éste, le pregunté: “¿La multas quién las paga?” Me respondió: “Viene usted exigiendo mucho”. Y yo le repliqué: “Porque no quiero discutir después”. Un día me detuvieron en Barcelona por picar un toro crudo después de cambiar el tercio. Al descabalgar me metieron en una habitación de la plaza hasta que terminó la corrida, y después me llevaron junto a El Viti, vestidos los dos de toreros, a la comisaría. Esto le supuso al presidente de esa corrida el traslado por abuso de autoridad. El Viti daba una imagen en la plaza de torero muy serio de carácter, pero luego no era así.

También tuve un problema en Madrid con la cruceta giratoria el día en que debía ensayarse. El delegado, que era López Daza, me amenazó: “¡Ten cuidado con la lengua, que te vamos a pillar por la lengua! ¿Vas a echar la puya?” Le respondí categórico: “No, porque me da miedo”. Él insistió: “Pues es igual”. Yo le demostré en la mesa que yo pico así (y hace el gesto de sostener la puya en horizontal) y no en vertical, así que la cruceta puede girarse y como es más larga que la puya (7 cms. por 5 de la pirámide) pudiera ser que clavase la cruceta. Y se picó con arandela, y en el paseíllo avisaron a público que se picaría con arandela por negativa de los picadores a la cruceta, para echarnos al público encima. Mondeño le echó dos cojones y nos brindó el toro a los picadores por cumplidores de nuestro deber.

Llevamos varias horas de charla, que se han pasado raudas. Me mira, como escrutándome con sus ojos escondidos bajo sus pobladas cejas albas.

M.- Si te parece, nos vamos a tomar una caña, que es hora, y te presento a un paisano tuyo que tiene un bar frente a la plaza de toros. Es de Almorox.

Caminamos, entre continuos saludos, por Sancho Dávila y Alejandro González hasta llegar al Gambrinus de la Avenida de los Toreros. Allí , en la terraza exterior, con el ladrillo de Las Ventas por paisaje, le esperaba su tertulia taurina. Y la familia de Almorox, con la que hablé de Ana Tere y mi añorado Pepe Mangas. Y con los de la tertulia, la charla giró sobre novilleros: Juan del Álamo, Víctor Barrio, Diego Silveti y Esaú Fernández.

Imagen de Mozo en una tarjeta postal de Santa Anita (Perú).

sábado, 17 de diciembre de 2011

Las Ventas: un pliego que llega tarde y con mal recado (III)

En la primera parte del análisis de pliego comenté lo más destacado del Pliego de Prescripciones Técnicas (PPT). En la segunda parte, abordé los criterios de selección del adjudicatario de la explotación de Las Ventas para los dos próximos años (o tres o cuatro, en caso de prórroga), contenidos en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP).

En esta tercera parte nos ocuparemos del denominado Proyecto de Explotación (PE), donde aparecen determinadas cifras de ingresos y gastos correspondientes a la temporada de 2010, así como otras curiosidades.

LOCALIDADES DE MAMANDURRIA

Empezando por las curiosidades, resulta cuando menos sorprendente la larga lista de privilegios para conseguir localidades gratis o tener derecho de adquisición preferente. Así, hay 13 palcos (unas 350 localidades) reservados para invitaciones de: Rey, Comunidad de Madrid (10), Ayuntamiento y Delegación del Gobierno. Como parece ser que no son suficientes para albergar a tanto VIP, la Comunidad tiene 90 localidades adicionales en tendidos y andanadas, a las que hay que sumar los burladeros de callejón. Y como parecen seguir siendo pocas, se reservan 82 más para que pueda adquirirlas preferentemente ¡Y 150 más para el Cuento de Arreglos Taurinos! ¿Alguien sabe qué criterios se siguen para repartir las más de 500 localidades disponibles para la Comunidad?


Tampoco le es suficiente al Ayuntamiento de Madrid el palco del que dispone, que en la Feria de San Isidro adquiere las 24 localidades del placo 16 ¿para quién? Si no lo dicen, la próxima Feria habrá que preparar la cámara de fotos y publicar las caras en el blog.

La empresa se reserva casi 1.000 asientos, para invitación, pases de cortesía y compra preferente. Difícil de explicar que la empresa se reserve 496 entradas para comprárselas a ella misma.

Y, para terminar, casi el 10% del aforo se reserva a las denominadas "Agencias autorizadas" para revender con el 20% de recargo. En estos tiempos dominados por la informática, la subsistencia de estas Agencias es un anacronismo que solo puede explicarse por la existencia de oscuros intereses. En buena hora pasen a la historia. Prueben, prueben a adquirir en una de estas Agencias una entrada para alguna corrida de expectación. No lo conseguirán. ¿Dónde van a parar esos días esas 2.049 entradas?


INGRESOS Y GASTOS

Entremos en los dineros. Hagamos un acto de fe y supongamos que los números que facilita TAURODELTA se acercan a la realidad. Antes de empezar el análisis, conviene recordar que vienen referidos a la temporada 2010, en la que además de las dos ferias de abono (San Isidro y Otoño) se programó la llama del "Aniversario", en la que se anunciaba José Tomás, que al final no pudo cumplir sus dos compromisos.


La información facilitada no incluye los gastos por pagos a toreros y ganaderos, que es la parte más importante de los gastos. Eso impide conocer cuáles son los resultados de la explotación de la plaza. Trataré, sin embargo, de realizar una aproximación.

La cuenta de resultados la podemos segregar en dos grandes bloques: Ferias (incluyendo las tres mencionadas) y Resto. Los ingresos de taquilla de las ferias de San Isidro y de Otoño aparecen individualizados y suman 10.298.633 euros. A ellos han de añadirse los de la Feria del Aniversario, que en un cálculo conservador serían de 564.398 euros, y la parte proporcional de abonos de temporada e ingresos del Apartado de las reses, que sumarían 109.769 euros. Por tanto, los ingresos de taquilla por las tres ferias serían de 10.972.801 euros; y por los demás festejos de la temporada 2010 se habrían recaudado 3.213.961 euros.

A estos ingresos de taquilla (que representan el 72,51% del total) hay que añadir 5.377.767 euros por otros conceptos, siendo el principal el de los derechos televisivos (4.114.787 euros). Excluyendo los ingresos por festejos no taurinos (que sólo ascienden a 396.000 euros), debemos distribuir los demás conceptos en los dos grandes grupos (podemos estimar en un 80% la parte que corresponde a la tres ferias), de forma que podemos estimar que los ingresos totales por las 3 ferias asecenderían a 14.985.215 euros y los del Resto de la temporada a 996.353 euros.

En los ingresos no figuran los ingresos por venta de carne. Teniendo en cuenta que se dice que los ingresos por este concepto ascienden a 3.000 euros por festejo (hubo 68), hay que añadir 204.000 euros al total de ingresos, de los que  99.000 corresponden a las Ferias y 105.000 al Resto.

De los gastos sabemos poco. En concreto, que cada festejo tiene un gasto fijo de 77.500 euros, lo que supone un gasto fijo de Ferias de 2.557.500 euros y de 2.790.000 del Resto.


Con estos datos podemos llegar a las siguientes conclusiones sobre los márgenes de explotación:

1. Si imputamos como gasto de Ferias la totalidad del canon pagado (5.175.000), menos los ingresos no taurinos (396.000), el margen con que contaría la empresa para pagar a toreros y ganaderías, sería de 7.720.716 euros.

2. Con ese importe, han de pagarse 29 corridas (incluidos rejones) y 4 novilladas. Con un coste medio por corrida de 167.000 euros (42.000 de toros y 125.000 de toreros) y de 56.000 por novillada (20.000 de novillos y 36.000 de novilleros), el coste de los carteles ascendería a 6.467.000 euros.

3. Con esas cifras, el beneficio para la empresa ascendería a 1.253.716 euros por las Ferias.

4. El margen del Resto de la temporada sería de 1.525.315 euros, para pagar 12 corridas y 21 novilladas. Con un coste medio por corrida de 140.000 euros (40.000 de toros y 105.000 de toreros) y de 34.000 por novillada (18.000 de novillos y 26.000 de novilleros), el coste de los carteles ascendería a 2.268.000 euros.

5. Con esas cifras, la pérdida para la empresa sería de 742.685 euros por el Resto de temporada.

6. El beneficio final de la explotación podría cuantificarse en 511.030 euros, cifra que variaría en tanto en cuanto se modificasen los costes medios estimados de toros y toreros.

En cualquier caso, parece indiscutible que la empresa no pierde dinero con la explotación de la plaza, pagando una canon de 5.175.000 euros, pues de lo contrario no hubiera pedido las dos prórrogas a las que tenía derecho.

Y siendo esto así, y tendiendo en cuenta que en 2012 los ingresos por taquilla se incrementarán un 8% sobre los de 2010 (un millón de euros adicionales), y que se han suprimido los festejos más deficitarios (marzo y finales de octubre) ¿cómo se explica que el mínimo del pliego se sitúe en poco más de 2.000.000 de euros? Hagan un cálculo elemental y, por mucho que se gaste la empresa en mejoras (no más de 600.000 euros al año) y asuma las pérdidas de las corridas de la Beneficencia y del Dos de Mayo (125.000), podrán deducir que si la plaza se adjudica en el mínimo exigido, los resultados anuales de la  explotación en 2012 se elevarán a más de 3 millones de euros. ¡Inexplicable! ¿O no?

viernes, 2 de diciembre de 2011

Entrega de premios de la Feria de Cadalso de los Vidrios

Mañana sábado, 3 de diciembre, se celebrará el acto de entrega de trofeos, correspondientes a la IX edición de los premios de la Feria Taurina del Cristo del Humilladero, celebrada entre los días del 14 al 17 de septiembre de 2011. La cita es en la Casa de la Cultura a las 8 de la tarde.

Os recuerdo quiénes han sido los premiadoss:

> Premio “Racimo de Oro” al Mejor Novillero: ALBERTO LÓPEZ SIMÓN, por su actuación ante los novillos de FUENTE YMBRO, en la que obtuvo cuatro orejas y un rabo.

Alberto López Simón,
 momentos antes de comenzar la novillada

> Premio a la Mejor Estocada: VÍCTOR BARRIO, por la estocada recetada a “Vistoso”, de la ganadería de FUENTE YMBRO, corrido en segundo lugar en la tarde del 16 de septiembre de 2011, tercera de feria.

Víctor Barrio, en la puerta de cuadrillas

> Premio al Mejor Novillo: “VISTOSO”, de la ganadería de FUENTE YMBRO, lidiado en segundo lugar en la novillada de 16 de septiembre de 2011, tercera de feria, premiado con la vuelta al ruedo y que correspondió a VÍCTOR BARRIO.

"Vistoso", antes de entrar al caballo

Además, por su extraordinaria actuación en la feria, se han concedido los siguientes accésits a:

> FRANCISCO TAPIA, picador de la cuadrilla de VÍCTOR BARRIO, por la vara puesta al mencionado “Vistoso”.

Francisco Tapia,
preparándose para hacer el paseíllo

> DAVID PEINADO “CHETU”, tercero de la cuadrilla de ALBERTO LÓPEZ SIMÓN, por el segundo par de banderillas clavado a “Observador”, tercer novillo de la citada tarde del 16.

"Chetu", haciendo el paseíllo

BASES DE LOS PREMIOS DE LA
FERIA TAURINA DE CADALSO DE LOS VIDRIOS 2011

IX EDICION

El Ayuntamiento de Cadalso de los Vidrios convoca la IX edición de los premios de la Feria Taurina del Cristo del Humilladero, que se celebrará entre los días del 14 al 17 de septiembre de 2011, o en fechas posteriores en el supuesto de que alguno de los festejos anunciados hubiere de ser aplazado.

PREMIOS

I. El Premio “Racimo de Oro” se concederá al diestro que, a juicio del Jurado, haya sido el Mejor Novillero, con arreglo a los siguientes criterios:

1. La valoración se realizará en función de lo realizado por el novillero durante toda la tarde en la que haya actuado. Si actuare más de una tarde, la valoración se realizará individualmente por cada una de ellas.

2. Para la calificación se atenderá fundamentalmente al toreo con capote, con muleta y a la suerte de matar, que se valorarán por igual. Como méritos adicionales podrá atenderse, en su caso, a la ejecución de la suerte de banderillas, a la dirección de lidia en sus novillos, y a la atención que preste durante la lidia de los demás novillos.

3. Para optar al premio es necesario que el novillero haya obtenido, al menos, una oreja en la tarde correspondiente.

El premio consistirá en un capote de paseo.

II. El Premio a la Mejor Estocada se concederá al novillero que, a juicio del Jurado, haya logrado la mejor estocada, con arreglo a los siguientes criterios:

1. La valoración se realizará en función de la estocada recetada a cualquier novillo.

2. Para la calificación se atenderá fundamentalmente a la ejecución de la suerte y a la colocación del estoque. Se tendrá en cuenta además su eficacia y las condiciones del novillo, y, como demérito, que resulte desarmado.

3. Para optar al premio es necesario que las estocadas se cobren al primer intento. Si ninguna de ellas fuere merecedora del galardón, excepcionalmente podrá otorgarse el premio a una estocada conseguida al segundo intento, siempre que el anterior haya sido ejecutado correctamente o se hubiese malogrado por accidente no imputable al diestro.

El premio consistirá en un fundón de cuero para los aceros.

III. El Premio al Mejor Novillo se concederá al utrero que, a juicio del Jurado, haya sido el más destacado en la feria por su comportamiento.

1. La valoración se realizará en función de su comportamiento durante todas las fases de su lidia.

2. Para la calificación se atenderá fundamentalmente a su pelea en varas y a los aspectos de fiereza, acometividad, movilidad y fuerza. Como méritos adicionales se atenderá a la nobleza, fijeza y duración.

3. Para optar al premio es necesario que el novillo tenga trapío suficiente y que no existan indicios de manipulación en sus pitones. Quedan excluidos los novillos lidiados por caballeros rejoneadores.

El premio consistirá en una escultura en bronce.

JURADO

El Jurado estará compuesto por siete miembros, todos ellos con derecho a voz y a voto, actuando uno como Presidente y otro como Secretario. La elección del Jurado se realizará por la Alcaldía con antelación al inicio de la feria.

El Presidente convocará al Jurado, dirigirá los debates y votaciones, tendrá voto de calidad en caso de empate, y aprobará el acta correspondiente, que se extenderá al finalizar las votaciones. Así mismo, resolverá lo procedente para cualquier cuestión no contemplada en las presentes bases. En caso de incomparecencia del Presidente el día y hora fijados, actuará como tal el miembro del Jurado de más edad de entre los presentes.

No podrá constituirse válidamente el Jurado sin la presencia de más de la mitad de sus miembros. La votación será personal y presencial, sin posibilidad de delegación.

Para otorgar cada uno de los premios, y tras la pertinente deliberación, cada miembro del Jurado que esté presente votará por uno de los candidatos que reúnan las condiciones establecidas para el premio correspondiente, pudiendo abstenerse, en cuyo se computará como voto en blanco. Se adjudicará el premio a aquel candidato que en la primera votación obtenga, al menos, la mitad de los votos. Si dos candidatos obtuvieren los votos de la mitad de los miembros presentes, se atenderá al voto de calidad del Presidente. Si ninguno de los votados obtuviere, al menos, el voto de la mitad de los miembros presentes, se realizará una segunda votación únicamente con los dos candidatos que hayan obtenido más votos; en el supuesto de que haya más de dos candidatos igualados para ello, el Presidente descartará los necesarios de entre los que tengan menos votos. Si en la segunda votación ninguno de los dos candidatos propuestos consiguiere, al menos, el voto de la mitad de los miembros presentes, el premio será declarado desierto.

El Jurado podrá proponer a la Alcaldía la concesión de uno o más accésits a cualquier actuante en la feria que haya destacado de forma extraordinaria.

Los miembros del Jurado guardarán secreto de las deliberaciones y votaciones y sus decisiones serán inapelables.

ENTREGA DE LOS PREMIOS

La Alcaldía convocará con suficiente antelación al acto de entrega de los premios a los novilleros premiados y al representante de la ganadería cuyo novillo haya sido elegido como mejor de la feria, y, en su caso, a aquellos a quienes se haya concedido algún accésit.

En caso de incomparecencia del premiado al acto de entrega del premio en la fecha y hora fijadas en la comunicación que al efecto se le envíe, el premio respectivo será automáticamente declarado desierto, salvo causa suficientemente justificada a juicio del presidente del Jurado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Las Ventas: un pliego que llega tarde y con mal recado (II)

En la primera parte del análisis de pliego comenté lo más destacado del Pliego de Prescripciones Técnicas (PPT). En esta segunda, abordaré los criterios de selección del adjudicatario de la explotación de Las Ventas para los dos próximos años (o tres o cuatro, en caso de prórroga), contenidos en el Pliego de Cáusulas Administrativas Particulares (PCAP).

No obstante, conviene que nos fijemos previamente en los REQUISITOS para poder aspirar a la concesión, y que constriñen a unas pocas empresas, que pueden contarse con los dedos de una mano. La Resolución exige una doble "solvencia":

1ª. La "económico-financiera", consistente en tener contratado un seguro de indemnización por riesgos profesionales, y haber tenido una cifra de negocios superior a 10 millones de euros en 2008, 2009 y 2010. En mi opinión, la cifra de negocios (o de ingresos) no es un índice de solvencia económico-financiera, como lo prueba el número de entidades con esa cfra de negocios que están en situación concursal. Como índice podría haberse utilizado con más fundamento el de cifra de Patrimonio Neto. El porqué han elegido aquél es uno más de los muchos misterios de este pliego, aunque yo me malicio que será, bien por no descartar alguna empresa que interesa pueda pujar por la concesión, bien por evitar que pueda presentarse alguna que no interesa. Pero no me hagan caso, que seguramente es una impresión equivocada.

2ª. La "técnica o profesional", consistente en haber explotado dos o más plazas de toros de primera categoría, con más  de 10 festejos mayores anuales, durante tres años como mínimo. El requisito ha de reunirlo la empresa, el administrador o el personal directivo. Es obvio que esta denominación de "solvencia" encubre la verdadera naturaleza del requisito, que no es sino la de "experiencia mínima". En cualquier caso, de nuevo, este requisito de experiencia excluye de hecho a casi todos los empresarios taurinos, salvo cuatro o cinco.

En definitiva, casi podemos asegurar que el Pliego viene a "invitar" a un selecto número de empresas taurinas, que representan la auténtica oligarquia taurina española, que ve así asegurada la defensa a cualquier intrusión de otras que puedan romper este statu quo oligopolista. En mi opinión, estos requisitos vulneran flagrantemente el derecho constitucional a la libertad de empresa (art 38 CE) y determinan la nulidad de la resolución que aprueba el pliego. No se olvide que la libertad de empresa deber ejercerse en el marco de la economía de mercado, es decir, "la defensa de la competencia que constituye un presupuesto y un límite de aquella libertad, evitando aquellas prácticas que puedan afectar o dañar seriamente a un elemento tan decisivo en la economía de mercado como es la concurrencia entre empresas y no como una restricción de la libertad económica" (STC 1/1982, 208/1999, de 11 de noviembre).

Incluso el PCAP se preocupa de que alguno de los "elegidos", sin reunir todos los requisitos, pueda entrar en la puja, para lo cual permite la "unión" con otros, mediante una Unión Temporal de Empresas, en cuyo caso "respecto a la determinación de la solvencia económica y financiera y técnica de la unión temporal y a sus efectos, se acumularán las características acreditadas para cada uno de los integrantes de la misma".

Dicho lo cual paso al análisis de los CRITERIOS DE SELECCIÓN:

  1º Oferta económica o Canon anual (25 puntos),  Se ha reducido el mínimo a 2.300.000 euros, y ello solo representa ventajas para el adjudicario. En primer lugar porque la cantidad anual a pagar antes de 10 de junio es solo de esos 2,3 millones (el exceso se paga en noviembre). En segundo lugar porque puede dar lugar a que solo haya de pagar esa cantidad (o un poco más, por guardar las apariencias); es decir, menos de la mitad de lo que se venía pagando hasta ahora. Esta reducción no está justificada en modo alguno, teniendo en cuenta que el pliego es continuista, que la mayor parte de los ingresos procede del "abono cautivo" (y, por tanto, asegurado), y que los precios se han incrementado más de un 10% respecto de los que rigieron para el pliego de 2006 (que se actualizaron después al IPC, más el 5% de incremento de precios aprobado para 2012). Ha habido mucho ingenuo que se ha solidarizado con Taurodelta por el elevado canon que venía pagando, aduciendo que ello obligaba a la empresa a ahorrar en carteles todo lo posible, y que sería preferible reducir el canon. Este argumento solo sería defendible si el pliego hubiera impuesto una mayor calidad de los festejos. Al no haber sido así, la reducción del canon enriquecerá al adjudicatario en detrimento de las arcas públicas de la Comunidad de Madrid. Se me dirá que se trata de un mínimo, y que las ofertas pueden duplicarlo o triplicarlo. Efectivamente, es posible, pero o mucho me equivoco o, dado el reducido número de pretendientes, puede producirse un acuerdo colusorio entre ellos para imponerse un límite máximo (nunca superior a los 4 millones), con todas las ofertas muy próximas para asegurarse similar puntuación en este apartado. A modo de ejemplo, si la oferta más alta es de 4 millones (obtendrá 25 puntos), una oferta de 3.970.000 obtendría 24,81 puntos. Así pues, debió mantenerse el mínimo de 2006 (actualizado) e imponer un máximo (equivalente al actual de 5,5 millones) para evitar pujas temerarias.

Por último, ¿qué ocurre si todos los interesados se alían y presentan una única oferta? Evidente, pagarán solo el mínimo y se enriquecerán a costa de las arcas públicas.

2º. Descuentos en tarjetas de temporada a mayores y jóvenes (5 puntos). Probablemente, todas las ofertas alcancen las puntuaciones máximas (75% de descuento a mayores, 50% para jóvenes, con un mínimo de 700 tarjetas para jóvenes).

3º. Implantación de la venta telemática de entradas (5 puntos). Igualmente, dado que hablamos del año 2012 de la era cristiana, todas las ofertas alcanzarán el máximo.

4º. Domiciliación bancaria de abonos (5 punto). Ídem.

5º. Incremento del número de espectáculos taurinos (10 puntos). El PPT exige un mínimo de espectáculos taurinos, consistente en 26 corridas de toros (18 en San Isidro, 3 en Otoño, domingos de Ramos y Resurrección, 2 de mayo, 15 de agosto y 12 de octubre), 23 novilladas picadas y dos de rejones, debiendo darse festejos todos los domingos y festivos desde el último domingo de marzo hasta el 12 de octubre. Segun este criterio de incremento, la programación de más corridas de toros (con dos matadores que hayan matado más de 20 corridas en 2011) supone 3 puntos; cada novillada picada más, supone 1 punto (con un máximo de 4); y cada corrida de rejones, 0,5 puntos (con un máximo de 2). Es decir, basta con ofrecer dos corridas de toros y cuatro novilladas, o tres corridas y una novillada para obtener el máximo de 10 puntos, lo que hace previsible que todas las ofertas alcanzarán también el máximo. Como se ve, la "Feria del Aniversario" está servida.

Hasta aquí lo que el PCAP denomina "criterios objetivos", y que, como vemos, sólo podrán establecer alguna diferencia en cuanto a la oferta económica, siempre que no haya colusión entre los ofertantes. Pasemos a los tres "criterios que comportan la emisión de un juicio de valor", concepto de difícil deslinde en la práctica con el de "discrecionalidad".

6º. Programación global de la temporada taurina de 2012 y líneas generales de las siguientes (25 puntos). Aquí hay una trampa. Nadie desconoce que los aspirantes no son simplemente empresarios taurinos. Son también "cuadras" de toreros. Por tanto, controlan la contratación de algunas figuras. Y el PCAP recalca que "a los efectos de valoración se tendrán en cuenta las ofertas que se comprometan a incluir en los carteles de los espectáculos taurinos los diestros y aquellas ganaderías y encastes ganaderos de mayor interés, valorándose muy especialmente los compromisos ya firmes suscritos y que aporten como parte de la misma". Es decir, habrá ofertantes que controlan una parte de lo que se debe valorar, bien aportando contratos con "sus" toreros, bien impidiendo que otros competidores lo hagan. De nuevo, un apoyo a la oligarquía taurina. Por otra parte, la indefinición también es clamorosa, pues volvemos al concepto de "toreros y de ganaderías de reconocido prestigio y de las procedencias ganaderas más variadas, posibilitando al mismo tiempo la actuación de las principales figuras y la de aquellos diestros, que, sin serlo aún, resulten interesantes para la afición y vaya surgiendo en el transcurso de la temporada". ¿Cómo se va a plasmar hoy en una oferta la inclusión de un torero, mediante compromiso firme suscrito, que vaya a surgir?

En este apartado, conviene detenernos en esa expresión de "procedencias ganaderas más variadas". El PPT contiene un apartado referente a los criterios de valoración de este sexto criterio, y, en concreto, respecto de las ganaderías, indica que se tendrán en consideración "los carteles que garanticen la lidia de ganaderías inscritas en cualquiera de las asociaciones reconocidas para el control del libro genealógico de las reses de lidia, y también de aquellas de encastes minoritarios". En primer lugar, lo principal es la pertenencia a una de las asociaciones de ganaderos, que es algo que se da por hecho, y lo accesorio es que los carteles incluyan ganaderías de encastes minoritarios. Volvemos a la indefinición. ¿Cuáles son los encastes minoritarios? ¿Lo es Albaserrada? ¿Lo es Atanasio? ¿Qué son encastes y qué no son encastes? ¿Líneas son encastes? ¿Acudimos a la definición del famoso RD 60/2001, porque en tal caso es encaste Santa Coloma y no sus líneas: Buendía, Graciliano y Coquilla; y , sin embargo, son encastes diversos Juan Pedro y Torrestrella? Ningún problema, porque todo esto resuelto en el PCAP, cláusula 20: "La Dirección de la Explotación corresponde al Consejo de Administración del Centro de Asuntos Taurinos, pudiendo delegarla en el Director Gerente del mismo (...). Son funciones de la Dirección de Explotación: a) Interpretar el Pliego de Condiciones Técnicas y demás condiciones establecidas en el contrato o en disposiciones oficiales." Tema solucionado, es el Cuento de Arreglos Taurinos el que va a "interpretar" qué ganaderías de las que figuren en las ofertas pertenecen a encastes minoritarios.

7º. Promoción y divulgación (15 puntos). Se distribuye en dos partes:

- la elaboración de un Plan de Publicidad, describiendo medios, métodos, periodicidad y extensión de los sistemas pubicitarios que proyecten utilizar para hacer llegar los festejos taurinos al mayor número de espectadores y aficionados (10 puntos).
- la promoción de la Fiesta de los Toros y el fomento de la afición, especialmente destinados a sectores de la población que tradicionalmente no son aficionados a la misma, con especial importancia a la atención a las escuelas de tauromaquia de la Comunidad de Madrid (5 puntos)

Se trata de un brindis al sol y, en su caso, de un nuevo criterio donde la discrecionalidad puede decidir la selección.

Como curiosidad, en el PPT se obliga a la empresa adjudicataria a distribuir gratuitamente el programa oficial, "de forma que todos los espectadores dispongan de él al acceder a su localidad". Repito: "todos los espectadores". Tomen nota por los efectos que pueda tener el seguro incumplimiento.

8º. Mejoras (10 puntos),  con la siguiente distribución:

- Proyectos de optimización del uso general de la Plaza, que no afecten a la estructura del inmueble (3 puntos).
- Nueva instalación de iluminación del ruedo (2 puntos).
- Remodelación de los corrales de la plaza (2 puntos).
- Proyecto de servicio de restauración destinado al público en general (2 puntos).
- Restauración integral de las puertas de acceso exteriores e interiores (2 puntos).

Este criterio es el más incongruente de todos, porque deja a la iniciativa privada aspectos fundamentales que debían acometerse por el propietario del inmueble. Sería más lógico haber eliminado este criterio, presupuestar el coste de las mejoras y aumentarlo al importe mínimo del canon. Si los ofertantes se ponen de acuerdo para no ofertar nada o casi nada en mejoras, la Comunidad se encontrará con la imposibilidad de acometerlas.

Es importante señalar que el PCAP indica algo que resulta de la ley, pero que no es ocioso recordar para un futuro próximo: "todos los aspectos de la oferta del adjudicitario se incorporarán al contenido del contrato y será de obligado cumplimiento a todos los efectos en lo que mejore lo dispuesto en los Pliegos de Cláusulas Administrativas Particulares y de Prescripciones Técnicas"

En definitiva, los criterios de selección del PCAP merecen un suspenso rotundo al Cuento de Arreglos Taurinos, supondrán una importante merma de las arcas de la Comunidad de Madrid, en beneficio del adjudicatario y permitirán buenas dosis de discrecionalidad en la baremación de las ofertas. Ya lo dije antes: el escritor acabará haciendo bueno al veterinario.

En el próximo y último capítulo abordaré un tema interesante, que es el Proyecto de Explotación.


P.D. Con posterioridad a la redacción de esta entrada, me entero de la unión de las tres empresas que pretendían competir por el pliego: Choperitas, Matilla y Simón Casas. La peor noticia que podríamos tener los aficionados y la Comunidad de Madrid. Los peores presagios han sido superados. ¿Tendrá algo que decir al respecto el Tribunal de Defensa de la Competencia?

Me corto la coleta

Puede parecer pretencioso servirme de esta frase, reservada para los que del enfrentamiento con el toro han hecho su oficio, pero permítase...