lunes, 15 de mayo de 2017

¡Mierda de toros! Las Ventas, 15 de mayo de 2017

Nos empezamos a conformar con que sólo salga un toro digno de ser llamado "de lidia". Pasamos por alto que los toros no se tengan en pie, que no tengan casta, que huyan de la pelea y a la salida comentamos de ese único toro que acredita casta, poder, que pone algo de emoción a esta ensalada sin sal, este espectáculo degenerado en que se ha convertido por la comodidad de los toreros y la obediencia de los ganaderos, y que se comercializa hoy como "corrida de toros". Sin embargo, el tema a la salida de la plaza eran las críticas a Curro Díaz y se callaba el nombre de Montalvo.

Un cartel de toros. Curro Díaz con el cuarto

Al igual que Las Ventas, el Rincón de César se encontraba lleno en este agradable día de San Isidro. Localicé a Don Venteño, de traje y corbata, en su mesa habitual, con una cerveza y un plato de pescaíto. Un guiño a Remi bastó para agenciarme un tercio de Mahou, con el que fui a sentarme a la mesa.
-Buenas tardes. ¿Hoy no toca agua?
Sonrió:
-Si me toca morir que sea el día de mi Patrón. Oígame, Cadahalseño, estos salmonetes, aunque sean tan terciados, son exquisitos. Ande, pruebe.
Me afané con los salmonetes, mientras él se arrancaba. 
-Si me gusta venir a Las Ventas en este día es por escuchar "La Calesera" y "Los Nardos". Que me emociono y nada más. Porque de lo demás, ¡vaya mierda de toros! Sólo uno se salva, el cuarto, que no se parecía a los demás, ni en su lámina, ni en su encornadura ni en su pelo. Como si tuviese más de doña María Montalvo que de Jandilla. Es el lío de estos hierros de doble encaste, que digo yo que los ganaderos podían al menos anunciar de dónde viene cada toro.
En la mesa contigua, un joven bien vestido y de cuidada barba, explicaba a su joven y llamativa acompañante aspectos de la Tauromaquia. Respondí al viejo gruñón:
-Estoy de acuerdo, dos toros sin fuerza ni poder, primero y tercero, que debieron ser devueltos. Y eso que el primero no recibió ni un sólo puyazo. Vamos, que la sangre no le pasaba del brazuelo. Mal, muy mal, don Justo Polo. El sexto, además de descastado, tampoco podía moverse. El quinto fue otro descastado y el segundo un toro suavón sin transmitir emoción.
De repente, don Venteño pegó un puñetazo en la mesa, alzando la voz.
-¡Ésa es la mierda que le decía! Y mire que no sé cómo me he mordido la lengua con dos aficionados que a mi lado decían que el tercero era bueno, que tenía mucha clase ¡Pero si no se tenía en pie ni se le podía bajar la mano! Esto de los toros "con clase" empieza a cabrearme. Un toro con clase primero tiene que ser toro, y no un pobre semoviente con el que el torero deja de serlo para convertirse en enfermero. Pero claro, el personal oye hablar a los taurinos, a los de la prensa y a los de la tele, y cree que lo importante de un toro es que sea noble y "coloque bien la cara" que hay que joderse con el nuevo vocabulario taurino. Así que no me da la gana hablar de esos cinco toros, ni de los toreros a los que han caído en mala suerte.
Procuré no contradecirle, porque empezábamos a ser el centro de atención de parte de la concurrencia del bar.
-¿Entonces hablamos del cuarto y de Curro Díaz?
-¿Usted se acuerda de cómo salió ese toro? Parado y escarbando sin arrancarse. Después hizo una buena pelea en el peto, pero no se empleó en el quite de Paco Ureña, aunque acometió en palos. Y aquí es donde se equivoca Curro, dándole sitio. Digo equivocarse tácticamente, porque así se echa al personal encima viendo que el toro se arranca con alegría. La segunda equivocación es citarlo con el pico de la muleta y llevándolo por fuera, muy despegado, y no romperlo por abajo.
-Sí, es cierto. Volvimos a ver al Curro Díaz de pellizco y detalles, cuando la embestida del toro por ese buen pitón izquierdo se prestaba también a la profundidad. Y luego ese feo bajonazo...
Terminó de comer el último salmonete y se volvió a mí.
-Amigo Cadahalseño ¿se da cuenta de que estamos hablando de lo que interesa a los taurinos? Cuando deberíamos estar hablando de un ruedo cubierto de almohadillas porque los toros no eran toros, porque el usía ha cambiado un tercio sin dar dos puyazos a un toro, ni haya devuelto dos toros al corral. Ése es el tema: el de los Montalvos, los Pilares, los Ventorrillos, los Montealtos y la demás caterva de Domeqs  y derivados que nos queda; el escándalo de la falta de casta y de fuerza de los hierros que se anuncian en las ferias y con los que triunfan las figuras, que son estos mismos toros, no vaya a pensar.
Liquidé mi tercio de cerveza.
-Ya, pero ya sabe que yo tengo que decir algo más de la corrida.
Se levantó y dejó sobre la barra un billete de 20 euros mientras me decía:
-Pues diga lo bien que banderillearon Domingo Siro y Jesús Arruga al tercero, y lo bien que picó Iturralde al segundo. El personal aplaudió a Tito Sandoval, pero sus dos puyazos fueron pasados.
Volvió a la mesa para decir al joven bien vestido:
-Perdóneme usted que haya puesto la oreja a su conversación, pero se ve que es usted buen aficionado, a ver si viene más a menudo por aquí.
El joven se mostró orgulloso, pero don Venteño dio a entender la verdadera razón de su comentario:
-Y cuando vuelva lo haga acompañado de esta guapa señorita.
Genio y figura.

Cuadro de puntuación de la corrida de Montalvo


LA  TARDE  TRAS  EL  VISOR


Lleno en tarde agradable y templada


Manuel Muñoz cae al salir del par de banderillas y resulta cogido en el muslo


Curro Díaz brinda al rey viejo


Pase sin retorcimientos de Curro Díaz a 'Liricoso'


Lo habitual en esta Feria, los toreros detrás de los toros y no delante


Paco Ureña brinda su primer toro a un torero cadalseño


Con estas fuerzas salió el tercero...


Par de Arruga a 'Carcelero'


Igual que salió continuó el inválido de Montalvo


Lleno en el palco del Ayuntamiento en el día del Patrón


El cuarto salió echando la cara arriba


'Escandaloso' mete los riñones


Plasticidad en el quite de Paco Ureña


Natural a pies juntos con alivios de Curro Díaz


'Escandaloso' nunca remató humillado


Muy baja se le fue la mano al de Linares


Paco Ureña queda emparedado entre los pitones del quinto


Hasta Lucio se asustó


Ureña contempla lesionado el tercio de banderillas


'Salinero', otro de Montalvo


Así fueron los dos medios pares de Vicente Osuna al sexto

sábado, 13 de mayo de 2017

Ángel Otero pone en pie a la plaza. Las Ventas, 13 de mayo de 2017

En un tarde gris oscura tirando a negro, un fogonazo de luz electrizó a más de 20.000 personas que se pusieron en pie para ovacionar un par de banderillas de mucha exposición, verdad y contundencia. Fue en el segundo de la tarde, un toro abanto, que intentó en dos ocasiones saltar al callejón y que quedó sin fijeza, con muchos pies y genio en el segundo tercio. Ese gran banderillero que es Ángel Otero no se amilanó ni recortó cuando 'Carapuerco II', que así se llamaba el toro, se arrancó con mucha velocidad, alzó los brazos y los bajó con fuerza para dejar el par reunido en lo alto. Enorme.

Ángel Otero se la juega de verdad en el tercer par al segundo de la tarde

Mientras viajaba a mi pueblo, me llegaron varios SMS, porque soy uno de esos raros ejemplares que no tiene whatsapp en el móvil. Era de don Venteño. Copio el primero:
Amigo Cadahalseño, como usted es tan leído, le voy a dar de su propia medicina. La ganadería de hoy es de encaste Domecq, vía el Raboso. Dice el BOE que los toros de este encaste son "bajos de agujas, finos de piel y de proporciones armónicas (...) y las extremidades cortas, sobre todo las manos". Compare las láminas de los agalgados y zancudos 5º y 6º con esta descripción. Siguiendo con las leyes, el Reglamento dice que los toros deberán tener el trapío correspondiente, así como las características zootécnicas de la ganadería a la que pertenezcan. Gente que sabe de esto afirma que el trapío expresa el concepto de buenas hechuras y porte, buen desarrollo formológico, y tipo particular que distingue un encaste de otro (Rafael Cabrera dixit). Ergo, esos ejemplares que le digo no tenían trapío, porque no eran acordes al tipo del encaste, y debieron ser rechazados en el reconocimiento.
En el segundo decía:
Silogismos aparte, Simón Casas debe de haber delegado la elección de toros de El Pilar a alguna comisión de festejos, porque aparte de esos dos toros zancudos, el 2º era más feo que pegar a un padre. Y si encima salen mansos, la mitad abantos y dos inválidos, la cosa es para llorar. Y como he enganchado a una secretaria para que escriba esto, le sigo con otro mensaje para que usted rellene la pantalla, que para eso están los amigos.
Y sí, mandó un tercero:
Lo que me cabrea es que me brinden toros mansos e inválidos, como Urdiales el primero y Garrido el tercero. Y más me cabrea que se intente alardear de arrimón con un toro parado y agotado como Garrido en el sexto. Pero como le digo eso también le reconozco lo mucho y bien que torea el extremeño de capote, especialmente a la verónica. Se le agradece su prodigalidad con la seda. Lo de los tres avisos de David Mora es una anécdota que impulsará la supresión de la cruceta que ya está en estudio. Y lo que es una broma son las palmas a ese 5º que fue apuntillado en el ruedo, con buen criterio, aunque ese personal que ovacionó al manso montase una bronca. Y no le digo más, porque la cosa no lo merece.
Cuadro de puntuación de la corrida de El Pilar


LA  TARDE  TRAS  EL  VISOR

Casi lleno en tarde fresca

Así salió el primero

Verónica de José Garrido en su quite (obsérvese la mano derecha)

Urdiales dejando en suerte para la segunda entrada

¡Qué feo era el segundo!

José Mario Herrero pica pasado

Quite de José Garrido por chicuelinas

Carapuerco II se raja sin disimulo

El tercero claudica en la faena de muleta

Juan Carlos Tirado, en la cara de 'Carapuerco I'

El 5º era más alto que Ángel Otero

Una foto insólita: cabestros y toro muerto

Saludo de Garrido por delantales al sexto

'Mira-Bajo, un zancudo de encaste Domecq

Premio a quien encuentre a uno de Cenicientos y a otro de Rozas de Puerto Real

viernes, 12 de mayo de 2017

La tarde de los mansos dolientes. Las Ventas, 12 de mayo de 2017

Se ha repetido la historia de hoy hace un año en Las Ventas: corrida mansa de El Ventorrillo, destacando el quinto al que Morenito de Aranda cortó una oreja. Esta breve reseña vale para el 12 de mayo de 2016 y para hoy. El resto de la corrida fue un desfile de mansos de diversa condición, muy serios de cara, con el denominador común de dolerse llamativamente en banderillas. Ese toro quinto, bravucón, no puede tapar este desastre ganadero del hierro de la F, F de Francisco Medina, F de Fidel San Román, F de Edificaciones Tifán, propietaria de la ganadería y enredada en la Operación Malaya. Una F que marca la evolución de esta ganadería.

Morenito de Aranda luce a 'Cetrero'

Encontré a don Venteño en el Rincón de César con aires de profesor emérito, impartiendo una especie de clase magistral a tres jóvenes que le miraban entre incrédulos y admirados. Apuntalaba su discurso con vehementes movimientos de brazo y el dedo índice en alto.
-A ver si os enteráis. ¿A vosotros os gusta ver lo que cada toro lleva dentro?
Los jóvenes se miraban y asentían sin mucho convencimiento.
-Pues entonces dejad que los toreros os lo enseñen y reconocérselo. Desconfiad de aquellos que meten a los toros debajo del peto, que citan en corto con la muleta retrasada y que les cortan el viaje. Ésos suelen estar tapando toros. Pero cuando un torero ponga a un toro de largo en el caballo, lo cite a distancia y dé la salida a los pases, dadle las gracias. Así que no midáis con severidad a Morenito de Aranda ante el quinto, porque él lo puso de lejos en la segunda vara y él lo citó a diez metros en las cuatro primeras tandas con la muleta. A ver cuándo lo volvéis a ver. Y encima le ha dado el medio pecho, se lo ha pasado cerca y le ha obligado con mando. Un toro de un pitón, el derecho, que nunca buscó la muleta, sino quitársela, y que tuvo series de solo cuatro pases, lo que le duraba la inercia de la arrancada. Ése fue el toro 'Cetrero'.
Aproveché su pausa para hacerme presente:
-Buenas noches... catedrático.
Se giró hacía mí con cara de contrariedad.
-No me joda, Cadahalseño, y menos cachondeito, que aquí estos pimpollos han entrado diciendo que el quinto era un toro bravo de Puerta Grande. Y, claro, no me he podido poner de perfil. Un toro cuyo único mérito ha sido galopar y que si se topa con un torero que lo cita en corto no le saca un pase, sólo cabeceos. Y ya lo ha visto también en el caballo, se arrancaba con galope alegre y luego se difuminaba en el peto.
Me ofreció un plato con lonchas finas de jamón de veta.
-Ahora llamamos a Remi. pero vaya probando esta exquisitez. Aquí los pimpollos ya han aprendido lo que es jamón.
-Gracias, pero tengo prisa. Hoy vienen a recogerme. Sólo vengo a saludarle.
-A mojarse, Cadahalseño. ¿Tengo o no tengo razón?
No era momento de tocarle los costados, así que asentí.
-Usted siempre tiene razón.
Don Venteño se crece cuando tiene auditorio, y no tuve ni que meterle el pico de la muleta.
-¡Natural! Ahí lo tiene, me ovacionan al toro y silban la oreja a Morenito porque pinchó en lo alto y la estocada no fue al hoyo de las agujas.
Intenté moderar su raro entusiasmo.
-Quizás no había petición suficiente. Mi medio paisano Villa parece que ve más pañuelos que los que flamean. Ya le pasó con la oreja a Mario Palacios en la novillada de Los Chospes.  
Se revolvió en la silla.
-¡Bah, despojos! Eso sí, también le digo que al de Aranda de Duero le sobró postureo en el segundo, un toro mansito y agotado, pero muy noble y templado, que dejaba torear muy despacio y con mucha estética. ¡Coño, que le aplaudieron más cuando se componía para citar que con los pases! De lo estético me quedo con una verónica lentísima que dio en la réplica al ajustado quite de Román.
Los jóvenes parecían interesados en la charla, pero a mí me apremiaba el tiempo.
-Yo también destacaría a su cuadrilla. Cuidaron al quinto, hasta el punto de que Jarocho prefirió rodear al toro antes de darle otro capotazo para colocarlo, y, además ,nos regalaron dos grandes tercios de banderillas en los dos toros. Bien por Zamorano, Jarocho y Mellinas. Y de lo demás, ¿qué me cuenta?
-¡Vaya prisas, Cadahalseño! Se lo digo en dos palabras. A algunos los mimaron en el peto. El lote de Eugenio de Mora fue infumable, un primero rajado y un cuarto a punto de echarse. Y el lote de Román poco más, los dos buscando terrenos de nadie, incluso el cuarto andando de lado cuando le citaba con la muleta. El valenciano es luchador y bullicioso, y eso le costó una voltereta. Ese sexto murió en la puerta de toriles, todo un dato. ¡Hale, váyase y no vuelva aquí con ese estrés!
Me despedí levantando la mano mientras salía.
-Mañana no me espere, que salgo para mi pueblo en cuanto doble el último. Ciao.
Cuadro de puntuación de la corrida de El Ventorrillo


LA  TARDE  TRAS  EL  VISOR

Tarde fría y amenazante


Los flamantes petos de estreno de la acorazada


El primero, de naja


Fernando Téllez, desde el lateral


 'Bajeza' no quiere saber nada de Eugenio de Mora


 Bandera soleada sobre fondo gris


Saltillera en el quite de Román al segundo...


...y larga de remate


Media verónica de remate de la réplica de Morenito de Aranda


Jarocho se la juega con el pitón de 'Nevado' en el pecho


El tercero también sale de naja del caballo...


...y se escabulle de la muleta


Álvaro Rodríguez cuida al cuarto


El quinto se quedaba en el peto sin codicia


Tafallera o Villaltina de Román en el quite a 'Cetrero'


Zamorano clava en la cara cuarteando en exceso


Voltereta de Román en el sexto

Me corto la coleta

Puede parecer pretencioso servirme de esta frase, reservada para los que del enfrentamiento con el toro han hecho su oficio, pero permítase...