domingo, 3 de mayo de 2015

Un volapié, una cogida y una mansada. Las Ventas, 3 de mayo de 2015

Hubo algunas cosas más, pero si hay que resumir una tarde con tres palabras, fueron las tres del titular. Y de entre ellas, me quedo con la primera: el soberbio sopapo al volapié con el que Curro Díaz pasaportó al cuarto, y que hizo incluso flamear algunos pañuelos pidiendo el apéndice. Si el vuela-pies, que dicen que inventó Costillares, era el remedio para toros aplomados, no cabe duda que esta era la tarde.

Contundencia con el acero de Curro Díaz en el cuarto

Carriquiri nos ha obsequiado con una mansada de las que estila, con tres toros de Guisando primero, segundo y cuarto, capaces de desesperar al más pintado.

A Curro Díaz le tocaron en desgracia esos segundo y cuarto, y solo al final del trasteo del último exteriorizó su contrariedad, justo antes de agarrar esa estocada cobrada con la máxima decisión. Decisión, esa ha sido la característica sobresaliente del linarense en este domingo de resaca. Su corte y su estilo es de sobra conocido, pero a veces se le ha reprochado cierta abulia, que hoy dejó en el hotel. Y eso que podría haberse contagiado de un pajuno segundo que salió acometiendo, pero que ya se paró en el remate del saludo, y que acabó pasando en la muleta andando, literalmente, detrás de ella. Con el cuarto, de similar condición, porfió con mucho ajuste para lucirse en detalles y algunos pases por ambos pitones.

Sergio Aguilar pechó con el toro más complicado, el tercero, un toro que salió engallado y que con la cabeza con las nubes murió, porque Óscar Bernal no supo aplicarle la receta para que descolgara, y en su lugar picó trasero y poco. Manso, pero encastado, arreó en el último tercio a los banderilleros que intentaban cerrarlo en el burladero de matadores y después acudió como una bala al cite en los medios del madrileño, que aguantó lo suyo, y más después del feísimo enganchón por dentro de la taleguilla en un derrote a media altura. La virtud del coleta fue corregir en lo posible ese defecto para conseguir algunos pases de mérito. Con el acochinado quinto muy mal picado por Paco María, hubo de nuevo de aplicar su técnica y su valor para corregir la embestida rebrincada y descompuesta del núñez, al que mandó al otro mundo con una honda de efecto fulminante.

Confirmaba la alternativa, tomada 6 años antes, Leonardo San Sebastían, un torero donostiarra que no ha justificado tal oportunidad. Fue un mar de dudas ante un primero marmolillo y un sexto con posibilidades en la muleta, que lo mandó al hule con una fea cornada que le infirió en el suelo, tras caer de espaldas en la misma cara. No realizó un solo quite en toda la tarde, algo verdaderamente significativo. 

De capote solo vimos un buen saludo por verónicas de Curro Díaz al cuarto y un quite por delantales de Sergio Aguilar en el segundo.

La tarde de banderilleros fue tan gris como el color del cielo. La de los piqueros fue negra, negra.

Cuadro de puntuación de la corrida de Carriquiri

Era domingo de resaca por culpa de este cartel

Menos de un cuarto de plaza

Luis Carlos Pedroza detiene al primero

Leonardo atiende a Curro, ante la mirada de Sergio

Leonardo San Sebastián cita a "Jaboncillo I"

Valle Quinta pica trasero al segundo y le cuida

Quite por delantales de Sergio Aguilar a "Jabatón"

Natural del linarense al segundo

Pinchazo en todo lo alto, haciendo la cruz

Oscar Bernal pica trasero al tercero, que pelea con mal estilo

Pureza en el cite de Sergio Aguilar

"Mirasoles" sacaba la cabeza por encima del estaquillador...

...continuamente

...hasta que el madrileño consiguió hacerlo humillar

"Puchano" clavó así de feo y no rectificó

Óscar Castellanos clava el tercer par

Pellizco de Curro Díaz

Lanzazo de Paco María

Sergio Aguilar cita a "Flamenco"

José Francisco Aguado marra

Los tres Pirris

domingo, 12 de abril de 2015

Trágala. Las Ventas, 12 de abril de 2015

Taurodelta anuncia tres novilladas para abril, una de Sánchez Herrero, otra del Puerto de San Lorenzo y otra de Javier Molina. La de menos garantía y mayor presencia, mire usted por dónde, le cae a dos novilleros que entre los dos ¡sumaron un paseíllo en 2014! a los que no les queda otra que estas son lentejas. La Plaza de Las Ventas no debe ser una plaza de oportunidades, pero si a Choperita y Cia. le dejas a su libre albedrío, mientras los del Cuento de Arreglos Taurinos dormitan, carteles como este se repetirán ad nauseam.    

Con estampas como esta no se necesitan antitaurinos.
Carmelo Pérez se recarga, sin rectificar, en un puyazo muy caído al segundo

Y es que la novillada de Sánchez Herrero era una auténtica tía, que habrán vetado los mentores de los novilleros punteros, porque esto de la comodidad no es exclusivo de las figuras del escalafón de matadores.

Si a la impresionante presencia de los novillos se une que tampoco eran borregas al uso, que la terna era manifiestamente mejorable, y que hacía tiempo que no se picaba tan rematadamente mal, se comprenderá por qué nadie pudo salir satisfecho de la plaza. Bueno, sí, los 300  de Tomelloso que vinieron a arropar a su paisano Linares, y que venían a representar más del 10% del concurso.

Ya se ha adelantado que el rodaje de la terna era tan escaso como de 17 paseíllos en 2014, muy mal repartidos: ninguno del director de lidia, uno del segundo y 16 del más joven. En las dos próximas novilladas, los actuantes sumarán 28 y 52 novilladas en 2014. Estos son los números de los enjuagues taurinos.

El comportamiento de los utreros tampoco ha sido fácil, o lo que es lo mismo, se han juntado el hambre y las ganas de comer. Los novillos de peor nota han ido a parar a Daniel Ruedas, un novillero que lleva con los del peto más de 8 años y del que no he encontrado ningún cartel donde se anunciara en 2012, 2013 o 2014. En su manso primero demostró su insolvencia, siempre a merced de un novillo de media arrancada y tornillazo, que necesitaba un dominio que nunca encontró. Acabó con él de una estocada defectuosa, aprovechando el viaje. En su segundo, también manso y bronco, el madrileño de San Fernando aguantó un buen número de tarascadas a base de las manoletinas y pases por alto que agravaron los defectos del burel, de espectacular cabeza.

Por debajo de sus dos novillos anduvo un Jorge Escudero negado con los aceros, y al que la campana salvó de los 3 avisos en el  segundo. Ese segundo tuvo una salida abanta pero poco a poco fue a más, a pesar del alevoso lanzazo que Carmelo Pérez le atizó casi en el brazuelo, recargándose sin rectificar. Para la muleta quedó con un buen pitón izquierdo que el vallisoletano no terminó de aprovechar, aunque dejó algún detalle. El quinto, bien armado, echó la cara arriba en el saludo y fue picado en la puerta de nuevo por el mismo piquero, con una dura vara tapándole la salida, que, pásmense ustedes, se le premió con las palmas del personal. En el último tercio tuvo la virtud de humillar siguiendo la muleta, y el castellano dio muchos pases con los que no dijo nada.

Antonio Linares tocó pelo en el tercero de la tarde, un novillo al que bregó primorosamente Marco Galán, como siempre. Sacó algunas tandas aceptables, aunque despegadas, por el buen pitón derecho, aunque el novillo pecaba de blandura y no admitía el toreo obligado por abajo. Entró en rectitud con la tizona y agarró un estoconazo en lo alto que puso patas arribas al animal. En el sexto, muy mal picado y banderilleado (esa no es la especialidad de Marco Galán) quizás se equivocó al plantear la faena en las rayas a un novillo de arrancada decidida pero que a mitad del pase se frenaba. Nunca consiguió tirar del novillo y alargar su embestida en una faena de muleta con los tendidos divididos entre sus paisanos y los aficionados, en un ambiente más propio de tarde de figuras. Esta vez el bajonazo fue infame.

El capote no existió en toda la tarde, si no fuera el de Marco Galán y una chicuelina de Ruedas.

Ya se ha dicho que esta tarde podría ser recordada como una de las más desafortunadas de picadores. Además del mentado Carmelo Pérez, merecen también reseñarse las desastrosas labores de Álvaro Rodríguez, dejando como un acerico la piel del primero, y la Miguel Ángel Infantes, cuya incapacidad física y su falta de puntería provocaron la bronca del tendido en el sexto.

Con todo, lo peor será que este despropósito de cartel volverá a ser repetido por Abella y su cuadrilla.

Cuadro de puntuación de la novillada de Sánchez Herrero



Dos generaciones descansan en el pedestal del monumento a Yiyo

Taurodelta sigue contumaz en el incumplimiento del pliego

Menos de un sexto de entrada, a pesar de los turistas y de los autocares de Tomelloso

Con ese mal estilo se comportaba "Dulcero" en el caballo de puerta...

y con ese mal puyazo lo trató Álvaro Rodríguez

Ignacio Estévez arriesga en el segundo par al primer pavo

Daniel Ruedas aguanta el tornillazo

Alberto Hernández las deja

Apuros para Jorge Escudero con "Rodillero"

Así arrastraba el hocico el segundo

El de Valladolid no se enfrontila en la suerte suprema

Si no te quitas tú, te quita el toro

Con habilidad el monosabio evita que el toro embista a los caballos en su salida al ruedo

Tomás Copete tapa la salida a "Espartero" en el doble puyazo que dio en el 10

Distancia en el cite de Antonio Linares

Manoletina movida

Buena estocada que le valió la oreja al de Tomelloso

Impresionante estampa de "Caminero"

El cuarto no quería ni mirar al caballo

Luis Miguel Ortega cuartea con precauciones en el tercer par 

Y hasta aquí llegó la batería de la pocket. Las buenas fotos de la novillada pueden verse en el blog de Luis Olmeda

domingo, 5 de abril de 2015

Los toreros ponen la sal a una insípida y floja corrida de Martín Lorca. Las Ventas 5 de abril de 2015

A veces un festejo taurino resulta acorde con el cartel. Tal que hoy. El acierto del cartel enfocaba a los de luces, tres toreros en fase emergente, dos de ellos triunfadores del verano venteño 2014, Eugenio de Mora y Pepe Moral, y otro triunfador en la Feria de Valdemorillo de este año, Víctor Barrio. El fallo estaba en la elección de una ganadería, Martín Lorca, que en el pasado San Isidro corrió un descastado y flojo encierro. Y el guión se ha cumplido.

Cite al natural dando el medio pecho de Eugenio de Mora

Eugenio de Mora enlotó dos toros del hierro titular. El primero, flojo y manso, que cuidaron con la vara, de la que salió suelto, y que quedó además tardo, rebrincado y corto (pegado al suelo dicen ahora). No abrevió el toledano y solo brillaron una postrera tanda, una trinchera y un cambio de manos de remate. Pinchó para liquidar al bonito colorao de estocada pasada. El cuarto era salpicado de pelo y de lamina aleonada, cornalón y escaso de culata. Cabeza de Pamplona y cuartos traseros de Valencia, para entendernos. No dejó lucirse al coleta en el saludo, volviendo siempre al revés y acudió con fijeza y sin poder al peto. Tras blandear, se animó el burel en palos y obligó a Victor Cañas a pasar en falso. La faena de muleta comenzó de hinojos en las rayas y después se planteó en los medios, dibujando Eugenio de Mora, puro en el cite, el toreo templado por ambos pitones, con una excelente tanda en redondo, abrochada con un excelente pase de pecho. No era cómodo el toro para la muleta por su enorme envergadura de cornamenta, pero el moracho embarcó bien la embestida y supo dar pausas para dar respiro al animal. La estocada desprendida fue muy efectiva y la petición de oreja mayoritaria y justa.

A Pepe Moral le tocó el peor lote. Un segundo manso y flojo, de la segunda marca de la ganadería, con el que hubo de estar más preocupado de que no perdiese las manos que de torear y al que pasaportó de una gran estocada. Y un quinto, feo por cornalón, descastado, remiso al peto, que no dio opciones a un sevillano que abusó del cite con la cadera y al hilo. Lo finiquitó de estocada, yéndose, que bastó.

Victor Barrio recibió al tercero en los medios por tafalleras deslucidas, porque el toro aún no tenía fijada su atención. Acudió al caballo, pero su invalidez era incompatible con la aptitud para la lidia. Bastó una estocada para despenarlo. El sexto era un toraco feo y sin morrillo, escandalosamente abanto de salida, que recibió dos duras puyas de Óscar Bernal, y otra del picador de puerta. Acertó el segoviano en no intentar abrir el toro a los medios, y aprovechó inteligentemente la querencia del manso a tablas, bajando mucho la mano y empapando de tela al toro. La estocada quedó atravesada y necesitó de la cruceta.

Los tres diestros intentaron quites con el capote y anduvieron por encima del pobre juego del ganado, y mantienen el interés para futuros compromisos. Necesitamos que el escalafón se renueve.

No tuvieron problemas los de la acorazada. Entre los subalternos de a pie, tarde completa de Jarocho, tanto en su brega al tercero como en los dos pares al sexto.

De nuevo, la empresa incumplió el pliego concesional,con la complacencia del Cuento de Arreglos Taurinos, pues 10 minutos antes de comenzar el festejo no había programas de mano para los espectadores.

Cuadro de puntuación de la corrida de Martín Lorca (3) y Escribano Martín (3)

5.49 de la tarde. Ni un programa de mano. ¿Qué piensan los anunciantes?

Hubo que recurrir al acta del sorteo para conocer el orden de lidia

Menos de media entrada en tarde soleada y calurosa

Alvaro Rodríguez espera a "Osado", dando el estribo

Quite por chicuelinas de Pepe Moral al primero

Victor Cañas, a toro pasado

Buen tercer par del Puchi

Juan Antonio Carbonell coge en corto a "Limonero", también citando al estribo

Víctor Barrio espera en los medios la salida del tercero...

...al que recibe con una tafallera

Luciano Briceño espera retrasado a "Consentido"

Eugenio de Mora, en el quite al tercero

Lámina aleonada del cuarto

El Puchi corre para quitar a "Quillo" del caballo de Marcial Rodríguez

"Humorista", dentro de las rayas, remiso a entrar en jurisdicción de Alfonso Doblado

Quite por chicuelinas de Víctor Barrio al quinto

Pepe Moral cita con la cadera...

...y al hilo del pitón

Estampa del sexto

Óscar Bernal se recargó con la vara

Inicio del pase de pecho de Víctor Barrio a "Ilusionado"

El segoviano se abre al entrar a matar

Aplausos para los toreros al final del festejo

Cielo azul de Madrid

Nota: Para ver buenas fotografías, vean las de Luis Olmeda

Me corto la coleta

Puede parecer pretencioso servirme de esta frase, reservada para los que del enfrentamiento con el toro han hecho su oficio, pero permítase...